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Marcos Pérez Jiménez

Venezuela: Marcos Pérez Jiménez (1952-1958)
Aunque el régimen personalista que presidió Marcos Pérez Jiménez (1952-1958) ha sido el más corto de la Historia de Venezuela, si se lo compara con el Liberalismo Paecista que duró 18 años (1830-1848); el Liberalismo Guzmancista el mismo tiempo (1870-1888); y el Gomecismo, 27 años (1908-1935); durante el mismo se implementaron importantes medidas orientadas a transformar el medio físico venezolano. En tal sentido, en este período se llevaron a cabo la construcción de obras públicas tales como: la Autopista Caracas-La Guaira (1953), la planta siderúrgica del Orinoco (1953), la Avenida Urdaneta (1954), y el Centro Simón Bolívar, entre otras. No obstante, pese al notable cambio en infraestructura que experimentó Venezuela (sobre todo Caracas) en este lapso, el mismo se caracterizó por el establecimiento de una férrea dictadura que disolvió a los principales partidos políticos (AD y PCV), sindicatos obreros, y en general, a cualquier tipo de oposición. Lo que en definitiva significó la interrupción de la democracia en este período de la Historia del siglo XX venezolano.
Fueron sus padres Juan Pérez Bustamante y Adela Jiménez. Estudió primaria en su región natal, y secundaria, en Cúcuta (Colombia). En 1931, ingresó a la Escuela Militar de Venezuela, de donde egresó con el grado de Subteniente en 1933, ocupando la posición Nº 1 como Alférez Mayor de la Promoción correspondiente a ese año. Posteriormente, realizó cursos de especialización en el Perú, en las áreas de: Aplicación de Artillería (1939) y Comando y Estado Mayor (en la Escuela Superior de Guerra de Chorrillos entre 1939 y 1943, oportunidad cuando recibió el ascenso a capitán. En este período, además de formarse en el ámbito estrictamente militar, estuvo en contacto con algunos sectores de avanzada que se desarrollaban en las Fuerzas Armadas peruanas, que creían en el mesianismo de esa institución destinada a orientar la existencia de las sociedades latinoamericanas (Destino Manifiesto de las Fuerzas Armadas); concepción que influiría en el "Nuevo Ideario Nacional", matiz programático de su posterior obra de gobierno.
En la carrera militar se desempeñó como jefe de la primera sección del Estado Mayor (20.1.1944), participa en la preparación del golpe de estado que derrocó al gobierno de Isaías Medina Angarita, el 18 de octubre de 1945. Con el grado de teniente coronel, dirigió juntamente con Carlos Delgado Chalbaud y Luis Felipe Llovera Páez el derrocamiento del residente Rómulo Gallegos, el 24 de noviembre de 1948. Miembro desde ese día de la Junta Militar de Gobierno que se instaló ese día, ocupó la cartera del ministerio de Defensa hasta el 2 de diciembre de 1952, fecha cuando se encargó como presidente provisional de los destinos de la nación venezolana. El 19 de abril de 1953, después de una irrita elección por parte de la espuria Asamblea Nacional Constituyente instalada después de las elecciones del 30 de noviembre de ese mismo año, se juramentó como Presidente de la República para el período constitucional 1953-1958. Ascendido a General de División (1957), mediante el plebiscito de diciembre de 1957, fue proclamado por el Consejo Electoral para un nuevo período presidencial (1958-1963). Sin embargo, a raíz de este suceso se producirá una ola de descontento en todo el país, que finalizará en su derrocamiento por parte de las Fuerzas Armadas el 23 de enero de 1958, ante lo cual huye rumbo hacia los Estados Unidos en el avión conocido como la "Vaca Sagrada".
En agosto de 1963, el gobierno venezolano negocia con Estados Unidos su extradición. Trasladado a la cárcel Modelo de Caracas, fue sometido a juicio por los delitos de peculado y malversación de fondos del Erario Nacional. Sentenciado el 1 de agosto de 1968, fue condenado a 4 años, un mes y 15 días de prisión, pero fue liberado ese mismo día por haber cumplido ya el tiempo de condena estipulado, por lo que abandonó el país y se residenció en España. Sin embargo, al poco tiempo la figura de Pérez Jiménez fue vinculada a la fundación en 1963, del partido Cruzada Cívica Nacionalista (CCN), el cual se convirtió en una importante fuerza política. En las elecciones generales de 1968, fue elegido Senador por la Cruzada Cívica pese a hallarse ausente del país; pero la Corte Suprema de Justicia invalidó su elección basándose en tecnicismos legales. Posteriormente, valiéndose de los 400.000 votos obtenidos en las elecciones de 1968, la Cruzada logró la postulación de Pérez Jiménez para la Presidencia de la República en los comicios de 1973. Ante la potencial amenaza de esta nueva fuerza electoral, los partidos mayoritarios propusieron y aprobaron en el Congreso Nacional, una enmienda constitucional destinada a inhabilitar la elección para presidente, senador o diputado de quienes hubieran sido condenados a una pena superior de 3 años por delitos cometidos en el desempeño de funciones públicas. Ante tales circunstancias, Pérez Jiménez decidió retirarse de manera definitiva del escenario político venezolano, radicándose en Madrid donde vivió y murió el 20 de septiembre de 2001.
Marcos Evangelista Pérez-Jiménez nació en Michelena, Táchira, Venezuela el 25 de abril de 1914, y murió el 20 de septiembre de 2001 en el exilio en Alcobendas, cerca de la ciudad de Madrid, España . Fue un militar y político venezolano. Presidente 40º de Venezuela entre 1952 y 1958. Pérez-Jiménez se caracterizó por conducir un gobierno progresista y de arraigo nacional, promovió la inmigración europea principalmente italiana y portuguesa también impulsó un ambicioso programa de infraestructura y de concreto armado, con la construcción de edificaciones, carreteras, puentes y obras de gran envergadura con las que modernizó al país a pasos agigantados pero bajo una férrea dictadura militar.
Su gobierno fue una dictadura autoritaria y personalista que silenció a las fuerzas de la oposición, prohibió los principales partidos políticos tanto de derecha como de izquierda, cerró medios impresos que le criticaron, e impuso la censura a la radio y la televisión. Durante su gobierno un gran número de sus detractores fueron perseguidos, torturados, asesinados, enviados al exilio o encarcelados sin cargo alguno o por sospecharse su oposición al gobierno, con la fuerza de la “Seguridad Nacional” (Policía Civil subordinada al Gobierno), sin embargo no fue probada judicialmente su responsabilidad personal en tales hechos. Su tendencia fue conservadora. A pesar del descontento con su régimen de gobierno, Pérez-Jiménez tenía intenciones en permanecer en el poder mediante un plebiscito, lo que produjo un fraccionamiento en las Fuerzas Armadas que lo habían apoyado hasta entonces y que concluyeron con su derrocamiento por un movimiento cívico militar.El 2 de enero de 1954, el Gobierno ordena la libertad de más de 400 detenidos políticos e invita a regresar a los exiliados. En febrero, circula un manifiesto clandestino del Partido Comunista sobre la próxima reunión en Caracas de la Conferencia Interamericana, bajo el título: «Una reunión dirigida a acentuar la dominación imperialista yanqui sobre los países latinoamericanos». El 1 de marzo queda instalada la X Conferencia Interamericana y Pérez-Jiménez, en su discurso de inauguración, invoca la necesidad de la unidad continental basada en la comprensión, el sentido de asistencia recíproca y el respeto mutuo de los pueblos americanos. Durante los días de la reunión, se suceden actos de protesta en los barrios de Caracas. El 26 de marzo, es clausurada la X Conferencia y como resultado de ella, Caracas fue escogida como sede del Instituto Interamericano de Defensa Social. El 25 de abril, el mandatario, en su Mensaje al Congreso, expone lo que denomina «...la estructura técnica de las funciones estatales...», la cual no es otra que la clasificación de los más altos organismos de la administración del Estado en 3 grupos: el de la alta política, formado por la presidencia de la República y los ministerios de Relaciones Interiores, de Relaciones Exteriores, de Defensa y de Hacienda que conciernen a las directivas y orientaciones generales; el grupo de la producción, integrado por los ministerios de Fomento, de Agricultura y Cría, de Minas e Hidrocarburos, de Obras Públicas y del Trabajo que encuadran en lo relativo a la transformación racional del medio físico; y el de los servicios generales, constituido por los ministerios de Educación, de Sanidad y Asistencia Social, de Justicia y de Comunicaciones, que corresponden al mejoramiento moral, intelectual y material de los habitantes del país.Fue derrocado por un movimiento cívico militar en enero de 1958.

Leónidas Trujillo

República Dominicana: Leónidas Trujillo (1930-1961)
Rafael Leonidas Trujillo Molina (San Cristóbal, 24 de octubre de 1891 - Santo Domingo, 30 de mayo de 1961) Militar y político dominicano. Dictador del país, gobernó de facto entre 1930-1961 manteniendo formalmente estructuras constitucionales. Fue Presidente de la República Dominicana en los períodos 1930-1938 y 1942-1952.
Nació en San Cristóbal el 24 de octubre de 1891. Fueron sus padres José Trujillo Valdez, pequeño comerciante descendiente de un sargento (posiblemente de origen canario), del cuerpo de Sanidad Militar del Ejército Español que llegó al país en 1861, y Altagracia Julia Molina Chevalier (a quien durante el gobierno de su hijo se le dio el título de la Excelsa Matrona), hija de Pedro Molina, campesino dominicano, y de Luisa Ercina Chevalier, hija a su vez de un oficial haitiano de los tiempos de la ocupación de 1822. Su abuela Villeta Chevalier también era de origen afro-haitiano.
El 18 de diciembre de 1918 ingresó en el Ejercito Dominicano bajo los auspicios de la Infantería de Marina de los Estados Unidos, que ocupaba el territorio dominicano en esa época. Su carrera militar fue brillante. Fue ascendido rápidamente a segundo teniente, prestando juramento el 11 de enero de 1919. Trujillo se convirtió en el teniente número quince de los dieciséis que existían entonces en la Guardia Nacional. Ingresó en el ejército con el propósito de realizar una carrera militar y ascender. Fue recogida una frase que pronunció antes de ingresar a las filas del ejército: “Voy a entrar en el ejército y no me detendré hasta ser su jefe”, lo que confirma que fue una persona dueña de sí misma, y que sabía lo que hacía. Ascendió rápidamente en la escala jerárquica de la Guardia Nacional, atropellando, en El Seibo, a sus compatriotas que se levantaban contra la intervención.
En 1921 ingresó en una Academia Militar fundada por el Ejército de Ocupación en Haina y el 22 de diciembre de ese mismo año fue designado para ocupar la jefatura de la Guarnición de San Pedro de Macorís. Fue trasladado al Cibao en 1922 y, mientras se encontraba en San Francisco de Macorís fue ascendido a capitán sin pasar por el grado de primer teniente, algo irregular tomando en cuenta el escalafón militar, pero explicable debido a los "servicios" prestados por Rafael Leónidas al ocupante estadounidense. Este ascenso fue acompañado por la reorganización de la Guardia Nacional, que se convirtió en la Policía Nacional Dominicana, en la que ocupó muy poco tiempo después el mando de la 10.ª Compañía.
También ahí fue elogiado por sus servicios y en los meses de mayo y agosto de 1923, antes de su nombramiento como inspector del primer distrito militar, participó como estudiante en la Escuela de Oficiales del Departamento del Norte. En esta época, a pesar de que su formación era militar, comenzaron a manifestarse sus inclinaciones políticas.
Al llegar 1924 fue promovido en forma temporal al mando de la Guarnición del Departamento del Norte, y en septiembre de ese mismo año recibió el nombramiento definitivo, siendo ascendido al rango de mayor. Mientras estuvo en el ejército fue muy popular y trató de hacer de la policía un ejército nuevo; conservó las enseñanzas recibidas de los militares estadounidenses; aprendió todo lo que pudo, pero muchas cosas las aprendió por sí solo.
Su enseñanza militar lo llevó rápidamente a ocupar puestos de alto mando en la Guardia Nacional transformada en Policía Nacional Dominicana. Con rango de mayor, dirigió el Departamento Norte de esta institución en 1924. Al triunfar Horacio Vásquez en las elecciones que siguieron a la desocupación de las tropas estadounidenses en 1924, Trujillo recibió la petición de permanecer al frente de la Policía Nacional. El 6 de diciembre de ese mismo año el Presidente Vásquez lo promueve a teniente coronel y lo nombra Jefe de Estado Mayor.
Trujillo se divorcia de su esposa Aminta Ledesma, que obtiene la custodia de su hija Flor de Oro y una pensión de 100 pesos mensuales para la manutención de ésta. En 1925 contrae nuevamente matrimonio, esta vez con Bienvenida Ricardo, joven perteneciente a una destacada familia de Monte Cristi, lo que no impidió que continuara con sus amoríos extramaritales. El matrimonio cayó en una severa crisis al enamorarse Trujillo de la que sería su tercera y última esposa, "La Españolita" María Martínez, perteneciente a una familia respetada aunque de baja escala social, con quien procreó dos hijos: Angelita y Radhamés. Ramfis, su hijo mayor, era hijo de María y de la unión con el cubano Rafael Dominicis, amante de ésta antes de casarse con Trujillo.
El 13 de agosto de 1927 Trujillo fue promovido a General de Brigada, cuatro días antes de la formal transformación de la Policía Nacional en Brigada Nacional. "Su constitución subsiguiente como Ejército Nacional, conforme a la Ley número 928, del 17 de mayo de 1928, completó el camino recorrido por Trujillo desde el grado de Segundo Teniente hasta el de General de Brigada y Comandante en Jefe del Ejército Nacional -todo ello en menos de diez años- al tiempo que señalaba su aparición como figura de notorio relieve en el panorama nacional." (Grassweller)
Camino a la política
Después de que Trujillo y su aliado Estrella Ureña dieran el golpe de Estado el 23 de febrero de 1930, procedieron a organizar las elecciones del 16 de mayo. Una de las candidaturas presentaba a Trujillo para presidente y a Estrella Ureña para la vicepresidencia, apoyada por una buena parte de las élites nacionalista, liberal y republicana del país; en tanto que la otra presentaba a Federico Velázquez y a Ángel Morales a la presidencia y vicepresidencia.
La campaña electoral se condujo bajo un clima de terror producido por Trujillo y su banda paramilitar “La 42” (dirigida por el mayor del ejército Miguel Ángel Paulino), dedicada a perseguir, intimidar y matar. Hasta los miembros de la Junta Central Electoral se vieron forzados a renunciar el 7 de mayo, siendo sustituidos por personas que respondían a la voluntad del que ya era dictador. Así, el 24 de mayo de 1930 se proclama a Rafael Leonidas Trujillo Molina como presidente de la República.
El Partido Dominicano
Fue el partido que sirvió de soporte político. Formado oficialmente el 16 de agosto de 1931, fue el único partido permitido durante el régimen. Fermín Cabral fue el principal auspiciador del Partido Dominicano (PD), que tenía por símbolo una palma. El carné de miembro del partido se convertiría en un documento obligado para todos los dominicanos mayores de edad. Regularmente las patrullas militares que recorrían la ciudad exigían a los ciudadanos “los tres golpes”:
• La cédula de identificación personal.
• El papel de certificación de haber hecho el servicio militar obligatorio.
• El carné de miembro del PD, conocido popularmente como “la palmita”.
Quien no tuviese estos tres documentos podía ser acusado de delito de vagancia. El 20% de los sueldos de los empleados públicos era entregado al Partido Dominicano.
Política gubernamental
Trujillo atrajo la atención internacional, por su política de permitir la inmigración de judíos de Europa en la década de los años 30. Para algunos analistas esta política migratoria era para "blanquear" a la población más que por motivos humanitarios. Hay que recordar que en República Dominicana la población es en su mayoría mestiza de negros y blancos. Después de terminar la guerra civil española permitió entrar al país a los exiliados del bando republicano, aunque mantuvo buenas relaciones con Francisco Franco, dictador de España, al que profesaba admiración e intentaba imitar en su fasto militarista.
Mientras promovía más inmigración europea, en 1937 Trujillo decidió el genocidio de miles de humildes haitianos que vivían en la zona fronteriza con Haití. Tropas del ejército dominicano masacraron a más de 15.000 haitianos. Él horrendo hecho intentó ser justificado so pretexto de temerse infiltraciones, pero en realidad fue represalia al creer el dictador que el gobierno haitiano cooperaba con un plan de exiliados dominicanos que buscaban derrocarlo, vale la pena decir que producto de las denuncias hechas por diferentes sectores y entidades internacionales, Trujillo consensuó con el Presidente haitiano, pagando una cifra aproximada a 30 pesos por cabeza.
Posesiones y sus grandes beneficios económicos
La presidencia le daría la oportunidad de convertir al país de su propiedad. Trujillo utilizaba el método de adquirir propiedades, fincas y negocios lucrativos, a precios bajísimos y con esto los sectores de la clase alta e inversionistas se aterrorizaban cuando Trujillo se interesaba en alguna de sus propiedades: después de la destrucción (debido al ciclón San Zenón en 1930) de la antigua capital dominicana, (Santo Domingo), el dictador mandó reconstruirla, y una vez modernizada, la rebautizó como "Ciudad Trujillo".
Los derechos humanos
Tal y como expresa Jesús de Galíndez (exiliado vasco, profesor universitario y víctima de la tiranía), la dictadura "no era una tiranía de las del pasado, a la vieja usanza", sino que se sustentaba aparentemente en el cumplimiento de los acuerdos internacionales y las leyes nacionales. No ha de extrañar por que la República Dominicana suscribió la Conferencia de San Francisco que dio origen a la Organización de las Naciones Unidas; igualmente era miembro de la Organización de Estados Americanos. Durante 31 años todos los estamentos del Estado aparentemente funcionaban, sin ningún tipo de "violación". Toda tortura o condena era borrada, negada. Una muerte era encubierta en un accidente o sus supuestos autores encarcelados. No existió el más mínimo respeto por la vida humana. La única persona que tenía la tranquilidad asegurada era el propio Trujillo y tal vez todos los que tenían su apellido. Más de 30 mil personas perdieron la vida durante su gestión y otros tantos se exiliaron para no sufrir la misma suerte.
Fin de la Era
Cuando John F. Kennedy tomó posesión como Presidente de los Estados Unidos el viernes 20 de enero de 1961, los planes de la CIA para derrocar a Trujillo ya estaban en marcha. A pesar de eso, el Presidente Kennedy envió al diplomático Robert D. Murphy para que se entrevistara con Trujillo y lo persuadiera a que se retirase pacíficamente del poder. Murphy llegó a Santo Domingo el sábado 15 de abril de 1961: sería el cuarto y último emisario del gobierno estadounidense que trataba de convencer al dictador para que se retirara por las buenas, pero Trujillo seguía firme en su posición: “¡A mí sólo me sacan en camilla!.”
Aunque el gobierno de los Estados Unidos inicialmente ofreció su apoyo en armas y logística a quienes buscaban poner fin a la dictadura, luego decidió retirar dicha oferta, lo que ocasionó que los organizadores del golpe siguieran solos; si bien el plan puso fin a la vida de Trujillo, también supuso la muerte horrorosamente sádica de casi todos los involucrados, ya que sin apoyo internacional quedaron solos. El martes 30 de mayo de 1961 en la carretera Santo Domingo - San Cristóbal, el automóvil en el que viajaba Trujillo, es ametrallado en una emboscada, recibiendo más de 60 impactos de balas de diversos calibres, de los cuales siete dieron en su cuerpo causándole la muerte; su chofer Zacarías de la Cruz recibió varios impactos, pero no perdió la vida, aunque los ajusticiadores lo dieron por muerto.
Las armas proporcionadas por la CIA habían sido previamente ocultadas por Simon Thomas Stocker, ciudadano estadounidense, contactado por la CIA bajo el nombre código de "Héctor" y residente en la República Dominicana desde 1942. Stocker rehusó la remuneración de la CIA por sus esfuerzos, aduciendo su convicción moral. Las armas fueron ocultadas por más de dos meses, a riesgo personal y de su familia, dentro de un armario pequeño en su estudio, en su residencia privada, recientemente demolida, ubicada en un solar en el lado del sur de la Avenida Independencia, próximo a la avenida Principal Máximo Gómez.
Algunas opiniones estiman que dichas armas nunca llegaron a las manos de los organizadores del ajusticiamiento del dictador, debido la supuesta falta de una autorización explícita de la CIA para su entrega. Esta opinión fue implícitamente contradicha por testimonios de viva voz, emitidos por Stocker a familiares y personas de confianza, afirmando que las armas fueron entregadas por él a un nacional dominicano, luego de haberlas ocultado en su propiedad por unos tres meses, según su relato de confirmable veracidad.
Algunos analistas mencionan que el interés de Estados Unidos de acabar con Trujillo se debió a que la represión de su gobierno podría traer una revolución a República Dominicana, de forma similar a la Revolución cubana, consecuencia de la represión del dictador derechista cubano Fulgencio Batista.
El 2 de junio de 1961 se realizaron los funerales en el Palacio Nacional, miles de personas de todos los estratos sociales desfilaron ante el féretro que contenía los restos de Trujillo, "el hombre que había sido sembrado en sus mentes como su protector y guía, el hombre que aparentemente lo podía todo, estaba muerto".
El cortejo fúnebre partió del Palacio Nacional a San Cristóbal para recibir cristiana sepultura en la iglesia de su ciudad natal, tal como había sido su última voluntad. Luego de la misa de cuerpo presente, donde se le perdonaron los pecados al difunto, el Dr. Joaquín Balaguer procedió a leer el panegírico de lugar. En unas de sus partes dijo: El momento es pues propicio para que juremos sobre estas reliquias amadas que defenderemos su memoria y que seremos fieles a sus consignas manteniendo la unidad. Querido jefe, hasta luego. Tus hijos espirituales, veteranos de las campañas que libraste durante más de 30 años, miraremos hacia tu sepulcro como un símbolo enhiesto y no omitiremos medios para impedir que se extinga la llama que tú encendiste en los altares de la República y en el alma de todos los dominicanos. Terminadas las ceremonias su cadáver fue trasladado a un panteón especial que él mandó a construir en vida debajo del altar mayor de la iglesia.
Transición
Después de la muerte de Trujillo el país quedó bajo la dirección del Dr. Joaquín Balaguer, Presidente constitucional de la República, y del General Rafael Leónidas Trujillo Martínez, “Ramfis”, hijo del dictador, y Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Para observar la situación de los derechos humanos y la transición, el de 7 de junio de 1961 llego al país una subcomisión de la OEA presidida por el embajador colombiano Augusto Arango y otros 12 integrantes. Arango se entrevistó con Ramfis, seguidamente Balaguer anunció elecciones libres para 1962 y ofreció garantía a los exiliados políticos para que regresaran al país para iniciar sus actividades políticas.
Después de varios intentos de los familiares de Trujillo por tomar el poder y del golpe de Estado que derrocó al nuevo Presidente, Joaquín Balaguer, protagonizado por el Comandante de la Fuerza Aérea, General Pedro Rodríguez Echavarria, un Consejo de Estado puso en marcha una apertura política que culminó con la celebración de elecciones libres el 20 de diciembre de 1962, las primeras en las que los partidos políticos pasaron a representar un papel significativo. Los comicios dieron la victoria al Partido Revolucionario Dominicano, cuyo candidato presidencial, Juan Bosch, obtuvo el 59,5% de los votos escrutados.

Anastasio Somoza Debayle

Anastasio Somoza Debayle (1956-1979)
Anastasio Somoza Debayle (1925 - 1980), político nicaragüense. Fue Presidente de Nicaragua entre 1967 y 1972, y entre 1974 y 1979. Como jefe de la Guardia Nacional, mantuvo el poder efectivo durante el período intermedio. Fue el último miembro de la familia Somoza que ejerció el poder, tras su padre y su hermano, una dinastía de dictadores que había comenzado en 1934.
Anastasio Somoza Debayle, mejor conocido como "Tachito", o "el Malo," (en contraste con su hermano, Luis Somoza Debayle, "el Bueno," el tambien presidente de Nicaragua, nació el 5 de diciembre de 1925 en la ciudad de León, Nicaragua. Fue el tercer hijo de Anastasio Somoza García (llamado "Tacho"), que se convirtió en Presidente de Nicaragua en 1936, y de Salvadora Debayle de Somoza, hermano menor de Lillian y Luis Somoza Debayle, y miembro de una de las familias más distinguidas del país. Siendo el más joven de los Somoza fue educado en la primaria en el Instituto Pedagógico La Salle de Managua, de la Orden de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y la secundaria, ambas junto con su hermano Luis en Florida y Long Island, Estados Unidos, antes de graduarse en la Academia Militar de West Point en 1946. Al año siguiente, fue nombrado por su padre jefe de la Guardia Nacional, quien era el ente represivo y de sostén del régimen somocista.
Cuando su padre entregó el poder al Doctor Leonardo Argüello Barreto, del oficialista Partido Liberal Nacionalista PLN, el 1 de mayo de 1947, en la Tribuna Monumental de la explanada de Tiscapa, este lo nombró Comandante del departamento de León; esto y el nombramiento de ministros del Poder Ejecutivo a conocidos opositores, enfureció a los Somoza por lo que Tachito apoyó a su padre en el golpe de estado del 26 del mismo mes y año, tomando la Casa Presidencial de la Loma de Tiscapa. Argüello se asiló en la Embajada de México. Permaneció 6 meses allí, hasta que finalmente viajó a ese país, donde murió el 15 de diciembre de ese año en la Ciudad de México, sin renunciar al cargo de Presidente de la República. Somoza García le había hecho un fraude electoral al candidato de la coalición opositora del Partido Conservador de Nicaragua PCN y el Partido Liberal Independiente PLI, Enóc Aguado, para que ganara Argüello.
A su regreso a Nicaragua asume el control de los negocios familiares y empieza los suyos. Una de sus empresas más queridas fue Dismotor: Mercedes-Benz. Durante aquella época Tachito alegó estar enamorado de la joven Bertha Zambrano Granja, una joven originaria de Niquinohomo. Los padres de Anastasio no veían con buenos ojos esa relación, ya que Bertha no pertenecía a la oligarquía. Ésta al final se marchó rumbo a México en donde radicó toda su vida.
El 5 de diciembre de 1950, día de su cumpleaños número 25, se casa por conveniencia con su prima Hope Portocarrero Debayle, en la Catedral Metropolitana de Managua (hoy es la Antigua Catedral de Managua). Anastasio accedió a casarse con su prima de mala gana. Luego de la ceremonia nupcial en la Catedral, la celebración continuó en uno de los lujosos salones del moderno Palacio de Comunicaciones y fueron 4.000 personas testigos de la boda más imponente en la historia del país. Anastasio y Hope tuvieron cinco hijos: Anastasio, Hope Carolina, Roberto Eduardo, Ana Carla y Julio Néstor.
La pareja residía inicialmente en Nueva York, en donde permanecieron hasta que Anastasio Somoza García le comunicó a su hijo que se postularía de nuevo para presidente y lo necesitaba en Nicaragua.
Sus hijos fueron educados en el extranjero. Era ampliamente dicho en sectores opositores que los Somoza hablaban mejor el idioma inglés que el español -- aunque no hay evidencia fijas comprobandolo -- pero claramente; doña Hope y sus hijos se identificaban muy bien con la cultura estadounidense, además de considerar el francés como una segunda lengua. Con el pasar de los años los problemas entre su esposa Hope y él se tornaron constantes al grado que ésta permanecía más de la mitad del año fuera de Nicaragua y el divorcio no ocurría por temor al escándalo social. Sin embargo durante mucho tiempo el matrimonio Somoza-Portocarrero continuó unido hasta el divorcio en 1978, a causa de que Tachito tenía una amante, Dinorah Sampson.
Política
Tras el asesinato de su padre en 1956, el mayor de los Somoza, Luis Somoza Debayle, accedió a la presidencia. Poco antes de la muerte de su hermano, Anastasio fue elegido presidente por primera vez el 5 de febrero de 1967, derrotando al candidato presidencial de la Unión Nacional Opositora UNO, Fernando Agüero Rocha (conservador), debido a la Masacre de la Avenida Roosevelt (en la capital Managua) 2 semanas antes el 22 de enero, en la cual la GN disparó contra una manifestación de la oposición y él asumió el poder el 1 de mayo de ese mismo año, además de estar a cargo de la jefatura de la Guardia Nacional en diferentes períodos, en el Estadio Nacional General Somoza (hoy es el Estadio Nacional Denis Martínez), bajo estrictas normas de seguridad, debido a la existencia de la guerrilla marxista Frente Sandinista de Liberación Nacional FSLN, fundada en 1961 por Carlos Fonseca Amador, hijo de doña Agustina Fonseca y don Fausto Amador, administrador de los bienes de familia Somoza. Sucedió al Doctor Lorenzo Guerrero Gutiérrez, que sustituyó al Doctor René Schick Gutiérrez al morir este por un infarto el 3 de agosto de 1966. Luis había fallecido el 13 de abril del mismo año antes de la toma de posesión de su hermano.
El 1 de mayo de 1972 entregó el poder a una Junta Nacional de Gobierno, compuesta por Fernando Agüero Rocha (conservador), Roberto Martínez Lacayo y Alfonso Lovo Cordero (liberales nacionalistas) ya que el año anterior se firmó un pacto entre el Partido Liberal Nacionalista (PLN) y el Partido Conservador de Nicaragua (PCN) (el 28 de marzo de 1971 en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío) para así reelegirse en 1974. El pacto se conoce popularmente como kupia kumi (un solo corazón) en idioma miskito.
Pocos meses después el 23 de diciembre del mismo año un terremoto devastó la capital de la nación, Managua, dejando más de diez mil muertos y prácticamente destruyó el centro de la ciudad. Se declaró la ley marcial, convirtiendo a Somoza, en tanto que jefe de la Guardia Nacional, en el dirigente de facto del país. Posteriormente se descubrió que la familia Somoza se había lucrado con la mayor parte de la ayuda internacional ofrecida tras el terremoto. Su amigo, el archimillonario estadounidense Howard Hughes, que estaba hospedado en el Hotel Intercontinental Managua (actual Hotel Crowne Plaza), huyó despavorido del país en forma misteriosa, pues se había ido de Estados Unidos huyendo del fisco.
Pese a todo, Somoza fue reelegido presidente en las elecciones del 1 de septiembre de 1974 y tomó posesión del cargo el 1 de diciembre del mismo año en el Teatro Nacional Rubén Darío, debido a la existencia del FSLN; su interés en seguir manteniéndose en el poder y represión a la población le provocó la pérdida de apoyo de los sectores antes aliados, como la oligarquía, Estados Unidos y la Iglesia Católica.
Pocas semanas después, cerca de las 11 de la noche del 27 de diciembre del mismo año un comando del FSLN al mando del comandante Eduardo Contreras e integrado por Hugo Torres, Joaquín Cuadra Lacayo, Javier Carrión McDonough (ambos futuros jefes del Ejército de Nicaragua en los periodos 1995-2000 y 2000-2005 respectivamente) y otros 9 guerrilleros, asaltó la casa del Doctor José María Castillo Quant, Ministro de Agricultura y Ganadería, ubicada en el Colonial Los Robles, en Managua. El asalto se dio después de que salieron de la casa (donde se celebraba una fiesta) el Embajador de Estados Unidos Turner Shelton y el general José R. Somoza (su hermano por parte de padre) quienes tenían guardaespaldas. Allí fueron tomados como rehenes varios miembros del gabinete gubernamental, entre ellos Guillermo Sevilla Sacasa (Embajador de Nicaragua en Estados Unidos), cuñado de Somoza y esposo de su hermana Lillian Somoza Debayle. Castillo Quant fue el único muerto en el operativo por un disparo que le hizo Cuadra al querer resistirse a la toma de su casa y el comando exigió la liberación de 8 reos sandinistas (entre ellos el actual presidente de la nación Daniel Ortega Saavedra), medio millón de dólares y un avión con algunos rehenes para ir a Cuba tres días después, lo que se logró con la mediación de monseñor Miguel Obando y Bravo, Arzobispo de Managua.
Esto hizo que Somoza implantara el estado de sitio y la censura de prensa desde ese día, por 33 meses hasta el 19 de septiembre de 1977, contra los medios de comunicación opositores, incluyendo al diario La Prensa. A finales de los años setenta, grupos defensores de los derechos humanos denunciaban las violaciones de los mismos, cometidas por su gobierno y la Guardia Nacional.
Crisis e insurrección
La subida al poder del presidente de Estados Unidos Jimmy Carter el 20 de enero de 1977 y su política de respeto a los derechos humanos marcaron el inicio del fin de su régimen. El 28 de julio del mismo año sufrió un infarto cardiaco por lo que tuvo que ser trasladado a Miami, Florida, Estados Unidos en un avión hospital de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (por el que le cobraron unos 30,000 dólares a pesar de las acusaciones de Carter). Estuvo en un hospital miamense hasta el 7 de septiembre día que volvió a Nicaragua. El asesinato del periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, director del diario opositor La Prensa, el martes 10 de enero de 1978 en la intersección de la calle Trébol y la avenida Bolívar, en Managua, desató la insurrección del pueblo nicaragüense.
El 22 de agosto del mismo año otro comando de 25 miembros del FSLN, al mando de Edén Pastora Gómez (Comandante Cero), asaltó el Palacio Nacional (sede del Congreso Nacional, el Tribunal de Cuentas y los Ministerios de Gobernación, y de Hacienda y Crédito Público). Entre los rehenes estaban su primo Luis Pallais Debayle, Presidente de la Cámara de Diputados y su sobrino carnal José Somoza Abrego (hijo de su hermano José R. Somoza); el comando exigió la liberación de varios guerrilleros presos, medio millón de dólares y 2 aviones para viajar a Panamá y Venezuela junto con algunos rehenes y Monseñor Obando (llamado despectivamente por Tacho como Comandante Miguel). 2 días después se cumplieron sus exigencias, pues Tacho no quiso recuperar el Palacio por temor a una masacre de los rehenes y de que los guerrilleros mataran a su primo y sobrino. Durante esa época Somoza se divorcia de su prima Hope y ésta parte hacia Londres, Reino Unido, con sus hijos menores.
De septiembre de 1978 hasta su derrocamiento el 17 de julio de 1979, él y su hijo, el mayor Anastasio Somoza Portocarrero jefe de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería EEBI, provocaron una guerra civil, ordenando el asesinato de civiles y el bombardeo con artillería y aviones de las ciudades principales de Nicaragua que habían caído en manos del levantamiento popular dirigido por las fuerzas sandinistas. La GN tuvo el apoyo de los gobiernos de Israel, Sudáfrica, Portugal, Argentina y Paraguay. En contraste los gobiernos de Cuba, Venezuela, Panamá, Costa Rica y México encabezados por sus presidentes respectivos: Fidel Castro, Carlos Andrés Pérez, Omar Torrijos Herrera, Rodrigo Carazo Odio y José López Portillo enviaron armas (como los fusiles de asalto FN FAL belga, IMI Galil israelí y M16 estadounidense) y combatientes al FSLN por avión, hacia el territorio costarricense, y de allí hacia Nicaragua. México inclusive rompió las relaciones diplomáticas con el gobierno nicaragüense el 20 de mayo de ese mismo año. Bajo el liderazgo de padre e hijo, la Guardia Nacional asesinó a cerca de 30.000 ciudadanos nicaragüenses.
Renuncia y exilio
Somoza escribió a mano su carta de renuncia a la Presidencia el 29 de junio de 1979, dirigida al Congreso Nacional. Esa carta la tuvo en el bolsillo durante 18 días y no la entregó porque el Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Lawrence Pezzullo, no le había transmitido las garantías para el asilo político en su país. El lunes 16 de julio volvió a hacer su carta, esta vez en máquina de escribir con la segunda fecha, dándola a conocer al Congreso, esa misma noche, reunido en el Hotel Intercontinental Managua (hoy es Hotel Crowne Plaza), dos días después de de recibir la nota Cyrus Vance (el 14 de julio), escrita por dicho secretario de Estado del gobierno de Jimmy Carter (quien lo presionó para que renunciara, junto con la Organización de Estados Americanos OEA), en la que le exige que abandone Nicaragua.
La madrugada del día siguiente martes 17 de julio de 1979, a las 2:00 de la mañana, un helicóptero Sikorski, pilotado por el capitán Abel Toledo, despegó de las instalaciones de la EEBI y aterrizó en la Loma de Tiscapa, frente al costado norte de las ruinas de la Casa Presidencial destruída por el sismo de 1972, lo recogió a él y a 6 de sus más fieles colaboradores: su hermano por parte de padre el General José R. Somoza, ex Inspector General del Ejército; el General Samuel Genie Amaya, ex Jefe de la Oficina de Seguridad Nacional (OSN) y ex Ministro de Hacienda y Crédito Público; su esposa la Generala Ida Ow de Genie, del Cuerpo Médico GN; el General Rafael Adonis Porras Largaespada, su primer ayudante, y su esposa la profesora María Elena de Porras, Ministra de Educación Pública, y el Coronel Pedro Joaquín Sánchez (Piquín), piloto del Lear Jet ejecutivo de Somoza, para conducirlos al Aeropuerto Internacional Las Mercedes (hoy es el Aeropuerto Internacional de Managua) y de allí en avión huyeron a Miami, Florida, Estados Unidos, poniendo fin al régimen somocista. Toledo le contó su testimonio al periódico La Estrella de Nicaragua, publicado en la edición de la primera quincena del mes de julio del 2004.
Somoza partió al exilio en un avión privado junto a su amante Dinorah y fieles colaboradores hacia Miami. Posteriormente viaja a las islas Bahamas (se le canceló la visa estadounidense porque su sucesor, Francisco Urcuyo Maliaños, afirmó que se quedaría en el poder hasta 1981 y no se lo daría a la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional) en su lujoso yate y de ahí iniciaría un crucero por el Mar Caribe hasta que ingresó a Guatemala secretamente, donde se arreglaron los últimos detalles (con el presidente Romeo Lucas García) para fijar su residencia en el Paraguay gracias al dictador de ese país Alfredo Stroessner, el mismo que le envió condolencias a su familia por la muerte de su padre 23 años antes. Somoza se instaló en una mansión en la Calle Mariscal López y Motta, la propiedad había sido ocupada con anterioridad por la Embajada de Sudáfrica. Inmediatamente Somoza empezó a adquirir múltiples propiedades en el Paraguay, más de 25 mil hectáreas e incluso un hotel. También se dijo que el ex dictador compró una hacienda en Brasil por 20 millones de dólares.
Muerte
Fue asesinado el 17 de septiembre del año siguiente en la lujosa Avenida Francisco Franco, también conocida como Avenida España, en Asunción, la capital paraguaya, por un comando del Ejército Revolucionario del Pueblo, encabezado por el argentino Enrique Gorriarán Merlo; este y otros guerrilleros dispararon sus fusiles de asalto AK-47 contra su limusina Mercedes Benz, sin blindaje, y después culminaron el hecho disparando una bazuca RPG-7, este hecho fue conocido como "Operación Reptil". El auto quedó completamente destruído pero el motor permaneció en marcha, la explosión mató a Somoza, su asesor financiero el colombiano Jou Baittiner y su chofer civil César Gallardo.
Sus cuerpos quedaron carbonizados. Cuando los médicos forenses le hicieron la autopsia el estado de su cuerpo estaba en tal mala situación que lo examinaron por los pies, según la información de los medios paraguayos. Tras el divorcio con su primera esposa, Anastasio se había casado con su amante de muchos años Dinorah Sampson. Fue enterrado en Miami en la cripta Somoza Portocarrero. Se especula que su fortuna ascendía a más de 1000 millones de dólares, aunque nunca se supo a ciencia cierta cuánto era en realidad, ya que las empresas familiares y bienes tanto en Nicaragua como en el exterior, no fueron contados en su totalidad.
A pesar de eso hubo cosas positivas que hizo su gobierno; en agosto de 1971 el General de División José Dolores Estrada (héroe de la Batalla de San Jacinto del 14 de septiembre de 1856) fue declarado oficialmente Héroe Nacional de Nicaragua por el Decreto Legislativo No. 1889 del 17 de agosto y publicado en La Gaceta Diario Oficial No. 193 del 26 del mismo mes y año; el Sacuanjoche y el Madroño o Calycophyllum candidissimum fueron declarados Flor y Árbol Nacional respectivamente, mediante los Decretos Legislativos No. 1890 y 1891 del 17 y 23, publicados en las Gacetas No. 193 y 194 del 26 y 27 del mismo año. El 25 de ese mes firmó el Decreto No. 1908 "Ley sobre Características y Uso de los Símbolos Patrios" publicado en La Gaceta No. 194 del 27 de agosto (que hasta hoy sigue vigente) que regula el uso de la Bandera, Escudo y el Himno Nacionales Salve a ti.

Anastasio Somoza García

Nicaragua: Anastasio Somoza García (1937-1956)
Anastasio Somoza García (n. 1 de febrero de 1896, San Marcos, Carazo – m. el 29 de septiembre de 1956, Zona del Canal de Panamá, Panamá), político, militar y dictador nicaragüense, conocido por el nombre familiar Tacho. De clase acomodada, era hijo de Anastasio Somoza Reyes y Julia García.
Juventud y familia: Durante su juventud fue enviado a vivir a Filadelfia, Pensilvania, (Estados Unidos), donde cursó estudios en la Escuela Pierce de Administración Empresarial. Tras su retorno a Nicaragua, intentó con poco éxito establecerse como empresario. En 1925 participó en la insurrección del general Chamorro que llevó al poder al Partido Liberal. A la llegada de los marines estadounidenses al país (1926) su acento inglés y su matrimonio con Salvadora Debayle, miembro de una prestigiosa y acaudalada familia, fueron de los factores por los cuales ascendió rápidamente en los puestos más importantes del Estado. Con su esposa tuvieron tres hijos: Lillian, Luis y Anastasio (Tachito). Antes de su matrimonio había tenido un hijo ilegítimo, José R. Somoza, con Claudia Rodríguez.
Jefe Director de la Guardia Nacional
Fue luego diplomático en Costa Rica (1929), Subsecretario de Relaciones Exteriores al momento del terremoto de Managua del 31 de marzo de 1931, director auxiliar de la Guardia Nacional GN en (1932) y finalmente Jefe Director de ésta (1933). Durante la ocupación, los marines lucharon contra las fuerzas del líder guerrillero Augusto César Sandino, fundador del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN). Cuando en enero de 1933 finalmente las fuerzas estadounidenses evacuaron el país, dejaron al general Somoza como encargado de las fuerzas de defensa.
Asesinato de Sandino
Como Jefe Director de la Guardia Nacional, planeó el asesinato del general Sandino el (21 de febrero de 1934) firmando un documento con 14 miembros de la GN; esa noche después de que Sandino y sus acompañantes cenaron con el presidente Juan Bautista Sacasa, tío político de Tacho, y bajaron de la Casa Presidencial de la Loma de Tiscapa en un automóvil (en la capital Managua) por la Avenida Central, un grupo de soldados encabezados por el capitán Lizandro Delgadillo detuvo el auto frente al cuartel y cárcel de El Hormiguero (llamado así porque frente a su costado este había un matadero donde ahora está el Campo de Marte). Los guardias metieron en dicha prisión a don Gregorio Sandino (padre de Sandino) y a don Sofonías Salvatierra, mientras a Sandino y sus generales Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor fueron conducidos a un predio baldío en las afueras de la ciudad (donde ahora es el barrio Larreynaga, pues Managua era más pequeña en ese entonces) y delante de una fosa común previamente excavada fueron asesinados por las balas de los fusiles Springfield 1903 estadounidenses, calibre 7,62 x 63 milímetros y subfusiles Thompson estadounidenses de 45 mm, de un pelotón de fusilamiento. Pero antes de enterrarlos llevaron los cadáveres para que Somoza los viera personalmente. Mientras tanto Tacho estaba en un recital poético en el Campo de Marte, hecho por la poetisa peruana Zoila Rosa Cárdenas quien recitó poemas de Rubén Darío.
Como Somoza y Sandino eran masones y la masonería prohíbe a sus miembros hacerle daño a otro miembro de forma directa, le ordenó al capitán Delgadillo ejecutar dicha orden. Los cadáveres de los tres generales del EDSN junto con los de Sócrates Sandino (hermano de Augusto César) y de un niño (muertos en un asalto que la GN hizo a la casa de don Sofonías Salvatierra esa misma noche, que hoy existe todavía, cerca de la Iglesia El Calvario) fueron llevados ante Tacho y después los enterraron en esa fosa; allí estuvieron hasta 1944. 10 años después del crimen, sus restos fueron sacados de allí y llevados cerca del costado sur de la laguna de Tiscapa para ser quemados y sus cenizas tiradas al lago Xolotlán. Esto se debió a que en ese año hubo protestas estudiantiles de la Universidad Central de Managua contra su reelección a la presidencia.
Política
Después de esto, el poder político y militar de Somoza García era aplastante. Esto contribuyó, sin lugar a dudas, a reubicarse frente a sus acreedores. Capitaneó la revuelta que derrocó al presidente Juan Bautista Sacasa, su tío político, tomando la Casa Presidencial de la Loma de Tiscapa en donde vivió durante sus períodos de gobierno. Somoza era también el presidente del Partido Liberal Nacionalista PLN. Declaró la guerra contra las potencias del Eje el 7 de diciembre de 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, con motivo del ataque japonés a Pearl Harbor, Hawaii, ese mismo día 24 horas antes que los Estados Unidos. Por lo tanto Nicaragua fue el primer país de Latinoamérica en declararle la guerra a Alemania, Italia y Japón. Los bienes de los ciudadanos extranjeros del Eje residentes en el país fueron confiscados por su gobierno, y ellos quedaron detenidos en la Quinta Eitzen; después esta fue la mansión de su hijo Luis Somoza Debayle y hoy alberga al Ministerio de Defensa.
El 1 de mayo de 1947 asumió el poder en la Tribuna Monumental su protegido, el Doctor Leonardo Argüello Barreto, (mediante un fraude electoral que su gobierno y su Partido Liberal Nacionalista PLN le hicieron al candidato de la coalición opositora, doctor Enoc Aguado, del Partido Liberal Independiente PLI y el Partido Conservador PC) al que derribó 26 días después para imponer a Benjamín Lacayo Sacasa, otro de sus serviles como títere. Argüello dijo en su discurso que no se dejaría arrastrar por Somoza y nombró ministros a conocidos opositores, lo que enfureció a Tacho y lo derrocó sitiando la Casa Presidencial y Argüello se asiló en la embajada de México en cuyo país moriría el 15 de diciembre del mismo año.
Lacayo renunció a su cargo de presidente el 15 de agosto del mismo año ante el Congreso, por lo que este nombró presidente de la nación a Víctor Manuel Román y Reyes, tío político de Somoza García. En su calidad de ministro de la Guerra y de jefe de la Guardia Nacional Tacho nunca dejó de controlar el poder efectivo, lo que no bastó para que a la muerte de Román y Reyes se hiciera nombrar presidente interino de la República (1937) y en 1951 presidente efectivo.
Favorecedor de la política estadounidense en su país, gobernó dictatorialmente y ejerció una represión despiadada contra sus opositores. Intentó derrocar al presidente José Figueres Ferrer, de Costa Rica (1948 y 1955), para llevar al poder en ese país a Rafael Ángel Calderón Guardia; participó de forma decisiva en la caída del gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala (1954) y amasó una formidable fortuna personal (poseía el 50% de las tierras cultivables de la nación).
La rebelión del 4 de abril de 1954
El 4 de abril de 1954, Domingo de Resurrección, un grupo de ex oficiales de la Guardia Nacional y algunos civiles planearon un complot y decidieron emboscarlo ese día en la Carretera Panamericana, en el departamento de Managua. Pero el plan fracasó por 3 causas: 1. Porque Somoza iba a recibir unos caballos enviados dede Argentina que le regaló el presidente de ese país, el general Juan Domingo Perón. 2. Porque uno de los complotados delató a sus camaradas y 3. Falta de coordinación entre ellos. Varios fueron capturados, por los mayores José R. Somoza y Agustín Alfaro, tales como : Luis Felipe y Adolfo Báez Bone, Rafael Chosieul Praslin, Pablo Leal Rodríguez (padre del futuro canciller en el gobierno de Enrique Bolaños Geyer, 2002-2007, Ernesto Leal Sánchez q.e.p.d), Agustín Alfaro, Luis Felipe Gaboardi, Optaciano Morazán, etcétera. Varios de estos fueron asesinados en la zona de Cuatro Esquinas, cerca de Jinotepe la cabecera de Carazo o capturados posteriormente.
Los titulares de los periódicos, sobre todo del diario opositor La Prensa y Novedades (de Somoza), decían que los conjurados "murieron en combate" lo que era mentira hasta cierto punto, pues en dicha carrretera en el llano de Pacaya hubo un tiroteo en el cual los sublevados mataron a dos soldados de la GN de un retén, y ofrecían recompensas por el paradero de los vivos. Uno de estos (Adolfo Báez Bone) fue torturado por el hijo menor de Somoza, Tachito, en la Casa Presidencial y le escupió sangre a la camisa de este diciéndole que su sangre lo iba atormentar por el resto de su vida. Los restos de los rebeldes fueron enterrados cerca de Jinotepe y allí estuvieron hasta 1962 cuando el hijo de uno de los complotados, Ernesto Leal Sánchez, los trasladó al Cementerio General de Managua donde actualmente reposan cerca de la cripta de los oficiales de la GN donde están los restos de Tacho y su hijo Luis Somoza Debayle, como se verá más abajo.
Al mayor Agustín Peralta, compadre del rebelde Agustín Alfaro y comandante de la Tercera Compañía, se le culpó durante mucho tiempo de ser el responsable de los asesinatos, aún cuando se retiró de la Guardia Nacional con el grado de coronel en 1960. Muchos libros como Estirpe sangrienta: Los Somoza (1958), del Doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, director de La Prensa; Memorias de un soldado (2002), del coronel Francisco Boza; La saga de los Somoza (2001), del teniente Agustín Torres Lazo, etcétera lo culpan del hecho. Pero en una entrevista que le hizo el historiador y periodista Roberto Sánchez Ramirez, publicada por La Prensa del lunes 17 de octubre de 2005 Peralta aclaró que el coronel Anastasio Somoza Debayle es el verdadero responsable del hecho, pues este falsificó la firma de su padre con una orden escrita.
Asesinato y Funeral
El viernes 21 de septiembre de 1956, en la Casa del Obrero en la ciudad de León, se daba una fiesta, tras la convención del Partido Liberal Nacionalista (PLN) que proclamaría otra vez a Somoza García como su candidato. La tarde de ese viernes, cuando Somoza y su esposa llegaron a la ciudad, mientras ella estaba junto a su peinador, manicurista y modista, discutía con Somoza García ya que Salvadora quería reforzar la seguridad en el edificio, además de que él usara el chaleco antibalas. Esa noche, cerca de las 11:20 pm, después que Somoza bailó "Caballo Negro" de Perez Prado y estando sentado junto a una mesa a la par de su esposa Salvadora fue alcanzado por 4 de las 5 balas de un revólver Smith and Wesson, calibre 38 milímetros, disparadas por el joven poeta opositor Rigoberto López Pérez, miembro del PLI. Cuando resultó herido exclamó: "¡Bruto, animal! ¡Ay, Dios mío!", según los testigos. Mientras tanto los guardias de su escolta sacaron sus pistolas Colt y subametralladoras Thompson, ambas armas estadounidenses de calibre 45 mm, mataron de 54 balazos a Rigoberto. Somoza herido fue trasladado primero al Hospital San Vicente de la misma ciudad, donde los médicos le inyectaron plasma, sangre, un litro de suero dextrosado y Demerol. Luego es trasladado al Hospital Militar de la capital Managua en helicóptero, pero como allí estaba fuera de servicio el equipo radiológico lo pasaron al Hospital General de la misma ciudad. Aquí las radiografías confirmaron que las balas no eran mortales, pero la bala que lesionó la cola de caballo era peligrosa, aunque el médico César Amador Kühl recomendó que no era necesario hacer de inmediato la operación para sacársela.
Este tipo de cirugía solo existía fuera de Nicaragua, por lo que fue trasladado a Panamá, al Hospital Gorgas en la entonces Zona del Canal en un avión enviado por el presidente de Estados Unidos, Dwight Eisenhower, pero los médicos de allí cometieron el error de ponerle anestesia general durante la cirugía del 24 de septiembre en vez de anestesia local; como era diabético (padecía de diabetes) y obeso entró en un estado de coma prolongado hasta que falleció en ese centro sanitario estadounidense el sábado 29 de septiembre de 1956 a las 4:05 de la mañana. Hasta en los últimos momentos de vida del General, estuvieron siempre con él su esposa Salvadora Debayle, su hija Lillian Somoza Debayle y el esposo de ésta Guillermo Sevilla Sacasa. El hecho se asemeja a la muerte del ex dictador chileno Augusto Pinochet, el 10 de diciembre de 2006, pues este también falleció rodeado por su familia en el Hospital Militar de Santiago de Chile.
Mientras tanto desde la noche del 21 de septiembre se declaró el estado de sitio y muchos opositores fueron encarcelados, incluyendo al Doctor Chamorro. El día 30 de septiembre fueron llevados los restos del General al Aeropuerto Internacional Las Mercedes en Managua, en un avión propiedad de su empresa LANICA (Líneas Aéreas de Nicaragua) y fue seguido por el pueblo y la Guardia Nacional para rendirle honores presidenciales. Sus restos fueron llevados primero a la Catedral Metropolitana (misma que se dañó por el terremoto del 23 de diciembre de 1972 y ahora es la Antigua Catedral de Managua) para celebrar un responso por su alma. Luego lo traladan a la Academia Militar y después al Palacio Nacional (sede del Congreso y hoy es el Palacio de la Cultura) en donde miles fueron a rendirle su último homenaje al "Hombre fuerte de Nicaragua". Luego se trasladaron nuevamente a la Catedral para celebrar una misa pontifical, después al Palacio del Ayuntamiento, que era la sede de la Alcaldía de Managua llamada en ese entonces Distrito Nacional, al Club de Clases de la GN y por último a la Casa Presidencial y el Palacio de Ayuntamiento, que era la sede de la Alcaldía de Managua llamada en ese entonces Distrito Nacional.
Fue declarado Príncipe de la Iglesia y el Papa Pío XII envió su bendición a la viuda Salvadora Debayle. El Cardenal de Nueva York, Francis Joseph Cardinal Spellman envió un comunicado al hijo mayor del General, Luis Anastasio Somoza Debayle diciéndole: "Estoy seguro que su padre hubiera estado muy complacido de saber que usted será su sucesor". El presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower también expresó su gran simpatía hacia el General y el pésame a su familia. Rafael Leónidas Trujillo, presidente de la República Dominicana, fue uno de los que más presentó solidaridad para Somoza y el resto de sus homónimos amigos: Paul E. Magloire de Haití, Fulgencio Batista de Cuba, Carlos Ibáñez del Campo de Chile y Alfredo Stroessner del Paraguay. Entre otros mensajes que llegaron a Nicaragua, estuvo un pésame de la Reina Isabel II del Reino Unido. Su funeral estuvo compuesto por todos los obispos de Nicaragua, diplomáticos, somocistas y delegaciones extranjeras. Durante las ceremonias una serie de discursos de fieles seguidores de la familia Somoza, hicieron filas en algo que era más servilismo que realidades hacia la persona del Dictador.
El 2 de octubre de 1956, se realizó finalmente el entierro de Anastasio Somoza García, saliendo de la Casa Presidencial hasta el Cementerio General (también llamado Cementerio Occidental desde 1959, cuando se inauguró el Cementerio Oriental al este de la capital) un desfile que empezó a las nueve y treinta de la mañana y culminó a la una y cuarto de la tarde, bajando de La Loma de Tiscapa por la Avenida Roosevelt y girando al oeste por la Calle 15 de septiembre que conduce a dicho cementerio. Fue sepultado en la cripta de oficiales de la Guardia Nacional. Le sucedió en la presidencia, de 1956 a 1963, su hijo Luis Somoza Debayle.
Legado
Personaje altamente controvertido en la historia nicaragüense, durante su gestión se construyeron edificios públicos, la capital estaba llena de vistosos edificios como el Estadio General Somoza (hoy es Estadio Nacional Denis Martínez), el Palacio Nacional (actual Palacio de la Cultura), el Banco Nacional de Nicaragua (ahora es la sede de la Asamblea Nacional), el Palacio de Comunicaciones, la Casa del Obrero (hoy es la Central Sandinista de Trabajadores CST), etcétera, la Carretera Panamericana y otras carreteras como la de Matagalpa y León, se impulsó tanto el cultivo del algodón como su exportación; y logro mantener la taza de desempleo en cero. Además Tacho otorgó becas de estudio tanto para los estudios secundarios como universitarios, dentro y fuera de las fronteras del país. Recibía a las personas que solicitaban audiencia con él una vez a la semana, esto lo hacía a raíz de una promesa que le había hecho cumplir su madre: doña Julia de Somoza. Recibía a cualquier tipo de persona, no importaba su clase social, grado académico o género. Miles de personas se beneficiaron y lograron una mejor calidad de vida, luego de haber visitado al General. Sin embargo, Somoza García amasó una inmensa fortuna para sí mismo y sus familiares de manera ilegal desde 1940. Se resalta su control sobre la agricultura, el café y el ganado. También en su poder se encontraban compañías textiles, destilerías, líneas mercantes, plantaciones y la Línea Aérea Nacional (Lanica). Una forma de gobierno que en la actualidad recibe el nombre de cleptocracia.
Después de su muerte, la familia apareció en la lista entre las más acaudaladas del mundo. Así mismo también existen en el Archivo General de la Nación (ubicado en el Palacio de La Cultura, antiguo Palacio Nacional) muchas fotos de Tacho y su familia, incluidas las de sus funerales, y la correspondencia de postales de sus serviles la cual está en la caja No. 7 de dicho archivo.
Su gobierno fue represivo y corrupto, pero agradaba a los Estados Unidos por su carácter anticomunista. Se cuenta que el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt dijo de él: "Puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta", pero eso no es real: la frase debe asignársele a Cordell Hull, quien fue secretario de Estado.

Tiburcio Carias

Honduras: Tiburcio Carias (1933-1948)
(Tegucigalpa, 1876-1969) Político y militar hondureño. Nombrado jefe político y militar de la Zona Norte, participó desde el año 1892, en los conflictos civiles que asolaron Honduras y en la guerra contra Nicaragua (1907). Fundador del Partido Nacional, en 1916, ganó las elecciones presidenciales de 1923, pero no llegó a gobernar, por el estallido de nuevos conflictos políticos. Ocupó la presidencia del país desde 1933, y tras llevar a cabo sucesivas reformas constitucionales, logró prolongar su mandato hasta 1948. Tras su retiro del poder, fundó el Partido Popular Progresista, declarado ilegal años más tarde.
En 1907 tomó parte en la guerra que libró Honduras contra Nicaragua, que tuvo como origen un problema fronterizo. Honduras, que contaba con el respaldo de El Salvador, perdió la guerra. Su presidente, Manuel Bonilla, firme defensor de los derechos territoriales de su país, se vio obligado a admitir la nueva frontera, pero a pesar de este reconocimiento fue necesaria la intervención de Estados Unidos para firmar la paz.
El general Carías Andino, profundamente conservador, fundó en 1916 el Partido Nacional y, como su jefe de filas, decidió presentarse a las elecciones presidenciales de octubre de 1923. El resultado de los comicios le fue favorable, ya que fue el candidato más votado, aunque se impuso a sus competidores, Juan Ángel Arias y Policarpo Bonilla, por un estrecho margen. El presidente, Luis Gutiérrez (1920-1924), descontento con los resultados y decidido a permanecer en el poder, declaró la ley marcial para prolongar su presidencia.
En febrero de 1924 espiraba su mandato, pero Luis Gutiérrez se proclamó dictador ante el descontento del presidente electo y de toda la nación. La decisión de Gutiérrez provocó el estallido de una nueva guerra civil, que anuló las posibilidades de Carías Andino de subir al poder. En ese momento la situación se hizo caótica, pero se recuperó la normalidad tras un corto mandato del general Vicente Tosta, que alcanzó la presidencia tras encabezar un golpe de Estado. Finalizado el mandato de Vicente Tosta se celebraron nuevas elecciones, en las que resultó vencedor Miguel Paz Barahona (1925-1929). Durante su mandato se mantuvo una cierta calma en la vida política del país; tras una nueva convocatoria electoral, ocupó la presidencia Vicente Mejía Colindres (1929-1933).
Mejía Colindres convocó elecciones en octubre de 1932, con el fin de entregar la presidencia a principios de febrero de 1933. El ganador de estos comicios fue Carías Andino, que en esta ocasión no tuvo dificultades para ocupar la presidencia. Su primera decisión, tras llegar al poder, fue designar al vicepresidente, Abraham Williams, que permanecería junto a él durante todo su mandato.
Parece que Carías Andino tenía previsto alargar su mandato desde fechas muy tempranas, de modo que inició los preparativos para la elaboración de una nueva constitución en 1936. Tras convocar elecciones para elegir a los miembros que debían formar parte de la Asamblea Constituyente, se procedió a la elaboración de la nueva constitución, que estuvo terminada el 15 de abril de ese mismo año, y en la que se alargaba el mandato presidencial de cuatro a seis años. Amparándose en esta cláusula, Carías Andino prolongó su mandato hasta enero de 1943.
En 1936 tuvo que hacer frente a distintos intentos de derrocarle del poder; según él mismo afirmó en un discurso ante el congreso, el 1 de enero de 1936, se trataba de pequeñas insurrecciones sin importancia. Para Carías Andino, lo más importante era resolver la tremenda crisis económica del país, como expresó en varias ocasiones, pero no tomó medidas significativas a este respecto. Siempre contó con el apoyo de su partido, el cual se había convertido en la única fuerza política legal del país. Cada vez fue más evidente que el presidente pretendía hacerse con el control absoluto de la situación y ejercer su poder de forma autoritaria y dictatorial.
En 1944 estalló una grave insurrección que, con el paso de los días, tomó tintes de guerra civil; las protestas ante el gobierno de Carías Andino se hicieron generalizadas y varios grupos guerrilleros penetraron en el país con la intención de proclamar presidente a Heliodoro del Valle, que estaba exiliado en México. Pero no tuvieron éxito y, tras declararse una vez más el estado de emergencia, Carías Andino logró salir airoso de la peligrosa situación. La victoria ante los rebeldes animó al presidente a continuar en el poder. Amparándose en nuevos arreglos constitucionales, se mantuvo en el poder hasta 1949.
En los diecisiete años que permaneció en el poder, Carías Andino mostró un intenso nacionalismo, pese a lo cual no tomó parte en la Segunda Guerra Mundial. En 1941 cortó sus relaciones con las potencias del Eje; es posible que las relaciones de dependencia económica con Estados Unidos determinaran esta decisión. Llevó a cabo medidas paternalistas; como a la mayoría de los caudillos sudamericanos de la época, le gustaba considerarse el padre de la patria. Mantuvo buenas relaciones con los dictadores que sucesivamente ocuparon los países vecinos, como es el caso de Anastasio Somoza, dictador de Nicaragua o de Hernández Martínez, dictador de El Salvador. Apenas realizó reformas para modernizar la economía del país. Se mantuvo el predominio de las empresas americanas en las explotaciones agrícolas costeras y, ante la falta de incentivos, se desalentó la entrada de nuevos capitales. Por lo que respecta a las reformas sociales, Carías Andino se opuso al sufragio femenino y no consintió la creación de sindicatos. Aquellos que discreparon con su forma de gobernar se vieron obligados a realizar trabajos forzados. Fueron muy pocas las ventajas que para Honduras tuvo este largo gobierno claramente dictatorial.
Tras convocar elecciones se produjo su salida del poder, pero sólo se apartó temporalmente del mundo de la política, ya que quince años después, en 1964, fundó un nuevo partido, el Partido Popular Progresista, el cual fue declarado ilegal poco tiempo antes de su muerte. Mientras que en casi todos los países latinoamericanos hubo cambios bruscos por medio de golpes de estado hacia regimenes fascistas, muchos de ellos influenciados por los efectos de la recesión o por enemistades políticas, en Honduras, que la economía que se basaba fundamentalmente en relaciones de subsistencia o mercantil simple, fue afectada severamente perdiendo casi toda su exportación (El Banano a USA), sumado a un alto porcentaje de desempleo y bajo niveles de producción del suelo, las elecciones de 1932 fueron relativamente pacíficas y libres, como lo fue también, el cambio de gobierno que se llevó en una aparente tranquilidad y paz, período auspiciado por las compañías fruteras que intervenían en la vida de las naciones centroamericanas y porque el Presidente de la Republica, Dr. Vicente Mejia Colindres, en un acto de valentía y honradez se negó a los deseos de su partido para que manipulara las elecciones y favoreciera al candidato Liberal Ángel Zúñiga Huete, en cambio, el General Tiburcio Carias candidato por el Partido Nacional ganó las elecciones con más de 20.000 votos de diferencia tomando posesión del poder en Noviembre 16 de 1932, el cual se convertiría en el período más largo de cualquier persona en el poder como Jefe de Estado en toda la historia del país. Ello lo realizó a través de diversos mecanismos ilegales de reelección.
La administración de Carias se veía destinada a terminar en un golpe de estado inminente, ya que el Partido Liberal aún en contra de los deseos del Presidente saliente, Dr. Vicente Colindres, se alzó en una revuelta que Carias con las Fuerzas Armadas a su órdenes y con nuevos armamentos que había conseguido con el gobierno de El Salvador, aplastó rápidamente, pero todo el primer período de Carias se lo llevó en evitar golpes de estado así como el colapso económico del país. Para defenderse de los revoltosos improbó el Ejército, construyó muchas carreteras y sobre todo, estas revueltas lo convencieron que el país no estaba todavía listo para gobernarse libremente y en ello fue que él fundó sus principios de continuidad para quedarse en el poder por largo rato.
La situación económica estuvo de mal en peor durante la década de los 30s, en adición a la dramática caída de las exportaciones de la banana, causada por la recesión mundial, brotes epidémicos del banano como el mal de Panamá y la sigatoca que hicieron estragos en todas las fincas y que en un solo año afectó casi todas la producción, las áreas que más sufrieron estos ataques fueron las fincas ubicadas alrededor de Trujillo, que fueron abandonadas quedando miles de trabajadores desocupados, para 1937 por lo menos se había conseguido como controlar estas enfermedades, pero muchas de las fincas que habían sido abandonadas quedaron sin uso porque el porcentaje de exportación que Honduras tenía antes de estas epidemias habían sido acaparado por otros países que aprovecharon esta tragedia.

Jorge Ubico

Guatemala: Jorge Ubico (1931-1944)
Jorge Ubico Castañeda (Ciudad de Guatemala, 10 de noviembre de 1878 - Nueva Orleans, Estados Unidos, 14 de junio de 1946). Político y militar guatemalteco. Presidente de Guatemala de 1931 a 1944. Sostuvo su mandato por el apoyo que le brindó Estados Unidos a su gobierno. Es ampliamente conocido por haber sido el último gobernante liberal autoritario en América Latina.
Hijo de Arturo Ubico, abogado y político guatemalteco, activista del Partido Liberal de Guatemala, Jorge Ubico creció y se desarrolló dentro de un ambiente social elevado. Asistió a las instituciones educativas de más alto prestigio en el país, así como también recibió educación complemetaria en escuelas militares de Estados Unidos y Europa.
En 1897 Ubico fue nombrado como comisionado militar, en grado de Segundo Teniente de Infantería, para Tactic, Alta Verapaz. Fue allí donde logró desarrollarse ampliamente; ascendiendo de una forma rápida a través de todos los rangos militares, hasta llegar a convertirse en General de Brigada con apenas 28 años de edad. En 1920 participó en la junta militar que instaló al General José María Orellana en la presidencia del país. Con Orellana, él logró alcanzar el grado de General de División en 1922, solamente para que un año más tarde, renunciara a su cargo y logrará desligarse de la milicia guatemalteca.
No duró mucho tiempo sin que Ubico regresara de nuevo al ámbito político nacional, ya que en 1926 decidió fundar el Partido Libertador Progresista. Como él creía fervientemente en que su misión era la de mejorar la nación así como la condición de sus habitantes, envió varias propuestas de ley al Congreso, algunas de las cuales fueron aprobadas. Mientras que Estados Unidos observaba detenidamente los logros de Ubico, también se opuso desde un comienzo a la administración de Orellana, por lo que le obligó a este a que renunciara en 1926, colocando posteriormente a gobiernos interinos con poca relevancia política nacional.
Jorge Ubico fue unánime y democráticamente electó Presidente de Guatemala el 14 de febrero de 1931. Una vez en el poder, él asumió poderes dictatoriales; uno de sus principales objetivos fue el de lograr una reorganización a nivel gubernamental, por lo que nombró a varios allegados suyos, Ubiquistas, en posiciones claves de su gobierno. En 1933 mandó a fusilar a cientos de dirigentes obreros, estudiantiles y opositores políticos, por el intento de derrocamiento de su gobierno.
Sus métodos fueron siempre autoritarios. Ubico reprimió duramente a la oposición e impusó censura a la prensa, en la que toda noticia debía de ser previamente autorizada por él, un día antes de su publicación. Realizó cambios constitucionales para prolongar su permanencia en el poder. Mandó a publicar la Ley Contra la Vagancia, en la que se debía de contrar con un documento de identificación, autorizado por el patrono, que hacía constar su estatus de trabajador, ya que de no contar con ella, el individuo era obligado a realizar trabajos forzosos en alguna dependencia estatal.
Para 1944, después de más de 12 años de férrea dictadura, su gobierno empezó a denotar claros signos de debilidad. Se multiplicaron las manifestaciones de la población en su contra, exigiendo su renuncia. Fue en una de estas manifestaciones, que tras la orden de reprimirla, fue asesinada la profesora María Chinchilla, lo que resultó ser un detonante para su renuncia, ya que la promovieron como un mártir de la Tiranía Ubiquista. El 1 de julio de 1944 acepto formalmente renunciar a su cargo, dejando en el poder al General Federico Ponce Vaides y partiendo hacía el exilio político, ofrecido por el gobierno norteamericano a su persona. Jorge Ubico murió en Nueva Orleans, Luisiana, el 14 de junio de 1946.
El gobierno de Jorge Ubico Castañeda fue reconocido y recordado en la República de Guatemala como una de las dictaduras más férreas de todos los tiempos, su estructura gubernativa era implacable con los delincuentes.
Durante el período de gobierno del General Ubico se edificaron esculturales edificios que hasta hoy día representan la grandeza de la arquitectura guatemalteca y patrimonio cultural de Centroamérica. Se reconocen tres edificios de singular importancia, dentro de sus más grandes obras:
• Palacio Nacional:(Actualmente conservado como patrimonio y nominado Palacio Nacional de la Cultura) que en épocas antiguas se utilizara como casa de Gobierno en Guatemala.
• Dirección General de Correos y Telecomunicaciones: funciona hasta la actualidad como el edificio central de la oficina postal nacional de Guatemala.
• Dirección General de la Policía Nacional: Que ahora funciona como Ministerio de Gobernación.

Algo importante de destacar en las tres obras anteriormente citadas del general Ubico es la egolatría del dictador ya que en cada una de ellas inmortalizó su nombre y apellido colocando detalles arquitectónicos como voceros silenciosos del nombre de su creador ya que al nombre Jorge Ubico podemos ligar fácilmente el número cinco, de la siguiente manera:
J-O-R-G-E U-B-I-C-O
1-2-3-4-5 1-2-3-4-5
En el Palacio Nacional de Guatemala aparece en la fachada central un detalle de cinco ojos de buey que caracterizan la signatura del general Ubico.
En la Dirección General de Correos (en una pasarela con que cuenta dicho edificio) se puede observar un pasaje ornamentado con cinco arcos que evidencian el nombre de su creador.

Maximiliano Hernández M.

El Salvador: Maximiliano Hernández M. (1931-1944)

El General Maximiliano Hernández Martínez, (1931-1944), encabezó un gobierno autoritario y ultraconservador hasta ser derrocado por una huelga general.Ante la grave situación económica que vivía el país por la caída de los precios del café, el gobierno de Araujo entró en crisis y fue derrocado por un grupo de militares, el 2 de diciembre de 1931. Éstos entregaron el poder al vicepresidente de Araujo, general Maximiliano Hernández Martínez, dando inicio a un período de gobiernos autoritarios controlados por la Fuerza Armada y apoyados por los terratenientes cafetaleros

Desde 1931 hasta 1979, los gobiernos autoritarios de este régimen militar-oligárquico emplearon una política que combinaba la represión política y las reformas limitadas para mantenerse el poder.

Estudió en el Instituto Nacional de San Salvador y empezó a estudiar derecho, en la Universidad de El Salvador, sólo llegó a segundo año; por lo que se hizo militar en la Escuela Politécnica de Guatemala.

Sirvió en diferentes puestos dentro del Ejército hasta que en 1931, luego de un golpe militar llega al poder donde depuso al entonces presidente Arturo Araujo, con lo que comienza la época de dictaduras militares en El Salvador. Tras asumir la presidencia gobernó por trece años con una dictadura sangrienta, reprimió un levantamiento indígena que desencadenó una masacre en la ciudad de Izalco, soporta varios intentos de golpe de Estado hasta que la famosa huelga de brazos caídos promovida por un movimiento cívico-militar llamado "Movimiento del 44", en la que todo el país participa, logran deponerlo en 1944.

Luego del golpe que derrocó a Araujo, el Directorio cívico puso en el poder al General Maximiliano Hernández Martínez, quien se había desempeñado como vicepresidente y ministro de guerra del gobierno Arturo Araujo. Hernández, que en El Salvador fue más conocido por su apellido materno Martínez, no hizo sino aumentar la represión política contra los opositores al régimen, apoyado por su partido político Pro Patria.

En 1932, poco después de comenzar la construcción de la carretera Panamericana, ocurrió un levantamiento de campesinos e indígenas debido a que en las elecciones municipales, el gobierno desconoció la victoria de los candidatos comunistas y fueron reprimidos con gran violencia ocasionado la muerte de entre 15 a 30 mil campesinos e indígenas que fueron asesinados o murieron en los combates.

El Salvador: Las huellas de la muerte en el presente de los indígenas], consultado el 5 de abril de 2007 Luego de "la matanza", Agustín Farabundo Martí, uno de los líderes del levantamiento, que eran un intelectual de clase media, fue encarcelado y luego ejecutado, junto con otros dirigentes del Partido Comunista Salvadoreño (PCS) que habían participado en la insurrección. La matanza sería recordada y ha sido causa de la gran división que existió entre militares y civiles en El Salvador.

En las elecciones de 1935 fue elegido por un mandato de 4 años. En 1939 convoca a una Asamblea Constituyente que prorrogó su mandato por 5 años más. El advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, significó un aumento en las exportaciones a los Estados Unidos y el mejoramiento de la economía salvadoreña.

Eso le permitió a Martínez relizar algunas reformas sociales y una ligera redistribución de la tierra mediante un programa agrario. Martínez, se sentía muy atraído por los éxitos de los gobiernos fascistas europeos en especial por Hitler y Mussolini, pero estando bajo la presión de EE. UU., cuando la guerra comenzó a cambiar de rumbo, tuvo que olvidarse de sus simpatías y aceptó alinearse al lado de los Aliados.

Ese cambio en su política exterior, y la represión contra los comunistas y opositores a su gobierno, le permitió obtener mayor apoyo de Washington. En 1943, Martínez trató de aumentar las tasas tributarias a las exportaciones para obtener mayores ingresos para el estado y eso rompió la débil relación que mantenía con los grupos oligarcas, que se aprovechaban de su dictadura, tolerándole sus poses excéntricas y la antipatía que sentían por su humilde origen.
Cuando el dictador trató de extender su permanencia en el poder, más allá de 1944, la oposición levantó su voz de protesta. Estallo un alzamiento militar, el 2 de abril de ese año, que fue aplastado con un baño de sangre, consultado el 5 de abril de 2007 Los políticos de oposición, oficiales del ejército, comerciantes y productores de café, se hicieron sentir y lanzaron una huelga general de protesta que obligó a Martínez a renunciar, el 9 de mayo de 1944. El general Martínez se exilió en Honduras, donde murió asesinado en 1966 por su chofer, Cipriano Morales, quién era hijo de una de las víctimas de la dictadura.

Apenas había asumido el poder el general Maximiliano Hernández Martínez, cuando en enero de 1932, el PCS participó en una insurrección popular junto a grupos indígenas y campesinos del occidente del país. Los planes de dicha insurrección fueron conocidos por el gobierno, y Farabundo Martí y otros líderes del PCS fueron arrestados antes de la misma. Los alzados lograron apoderarse de las ciudades de Juayúa, Nahuizalco, Izalco, Sonzacate, Tacuba y Salcoatitan, en donde atacaron a las familias terratenientes. Posteriormente, la insurrección, fue aplastada sangrientamente por la dictadura de Martínez. El número de víctimas civiles de la represión militar ha sido debatido por los historiadores; algunos hablan de 10,000 muertos; otros elevan la cifra a entre 20,000 y 30,000 muertos. Farabundo Martí y los otros líderes del PCS fueron fusilados el 1 de febrero. También fue ejecutado Feliciano Ama, cacique de los indígenas Izalcos y Francisco Sánchez, líder campesino de Juayúa.

Aunque el PCS se inspiró en el triunfo de la Revolución Bolchevique en 1917 para organizar la insurrección de 1932, en realidad el Partido estaba conformado por un núcleo pequeño de intelectuales y estudiantes universitarios y tuvo un rol muy limitado en la insurrección. Las masas que participaron en la insurrección fueron mayoritariamente indígenas. Esto es muy importante indicarlo, ya que la insurrección de 1932 es reconocida por varios sociólogos e historiadores salvadoreños como la continuidad de la lucha de resistencia indígena iniciada por el indígena Anastasio Aquino, cacique de los Nonualcos. Entonces ocurrió que varios procesos históricos confluyeron y chocaron en El Salvador de 1932: la dictadura oligarca de las grandes familias cafetaleras, la resistencia indígena salvadoreña, y la Guerra Fría, en el cual la oligarquía y el Ejército se alinearon con Estados Unidos para seguir ostentando el poder. Luego de la sangrienta represión considerada por muchos historiadores como un genocidio, se produjo una progresiva desaparición de las costumbres indígenas.

Vencida la insurrección, el general Martínez consolidó su gobierno e inauguró lo que más tarde sería conocido como la Dictadura Militar de corte fascista. Martínez aprobó una serie de medidas económicas para afrontar la crisis que vivía el país ante la caída de los precios del café, entre ellas la condonación de las deudas a los hacendados cafetaleros y la creación del Banco Hipotecario, entidad financiera estatal que concedió créditos a los terratenientes. Martínez fue derrocado en 1944 luego de una paralización social en todo el país conocida como la "Huelga de Brazos Caídos", pero el Ejército y la oligarquía retomaron el poder.

Después del derrocamiento del dictador, ocupo el gobierno el general Andrés Ignacio Menéndez, el cual al intentar hacer elecciones libres, fue derrocado el 21 de octubre de 1944. Asumió la presidencia el coronel Osmín Aguirre y Salinas, que convocó elecciones presidenciales en 1945. La oposición afirmó la victoria de su candidato que Miguel Tomás Molina, pero los militares proclamaron el triunfo del general Salvador Castaneda Castro.

Entre 1945 y 1948, el breve gobierno de Castaneda Castro, continuó muchas de las políticas del gobierno dictatorial de Martínez.

Fulgencio Batista

Cuba: Fulgencio Batista (1952-1958)
Rubén Fulgencio Batista y Zaldívar nació en Banes, Cuba, en 1901 y falleció en Marbella, España, en 1973. De sargento taquígrafo pasó a ser copartícipe del golpe militar del 4 de septiembre de 1933 al presidente Carlos Prío Socarrás, comenzando así una amplia carrera de traiciones que lo llevan a convertirse en servidor del imperialismo yanqui.
Derroca al gobierno de Grau San Martín en enero de 1934 y como jefe del ejército prácticamente se convierte en dictador de Cuba entre 1934 y 1938, reprimiendo todo movimiento popular de protesta. A partir de 1938, presionado por el creciente movimiento de masas y por la coyuntura internacional de lucha contra el fascismo, hizo algunas concesiones políticas y sindicales.
Fue presidente de la república de 1940 a 1944 y autor del golpe militar reaccionario del 10 de marzo de 1952, implantando una sangrienta dictadura (1952-1958), todo ello con el beneplácito del imperialismo norteamericano. Batista paga este apoyo con nuevas y onerosas concesiones a empresas y consorcios yanquis. Huye del país en la madrugada del 1 de enero de 1959, al ser derrotado su régimen por la lucha revolucionaria encabezada por el Ejército Rebelde, que dirigido por Fidel Castro, desarrolla una poderosa ofensiva.
Fulgencio Batista y Zaldívar, militar y presidente de Cuba entre 1940-1944 y luego en 1952-1959, conocido como "El Hombre". (Nace en Banes, Cuba el 16 de enero de 1901. Muere en Marbella, España el 6 de agosto de 1973). Su madre, Carmela, lo nombró Rubén y le puso su apellido, Zaldívar. Belisario, el padre, no quiso inscribirlo como un Batista. En las actas del juzgado de Banes siguió siendo legalmente Rubén Zaldívar hasta que en 1939, al ser nominado a la candidatura presidencial, se descubrió que la inscripción de nacimiento de Fulgencio Batista no existía. Conseguirla le costó postergar la presentación de su candidatura y (algunos afirman) quince mil pesos para pagar al juez.
De orígenes muy humildes, desempeñó diversos oficios en su juventud y, a partir de 1923, entró en la guardia rural, dentro de la cual alcanzaría el grado de sargento-taquígrafo del Estado Mayor del Ejército. Tras el derrocamiento del gobierno del general Gerardo Machado en 1933, se formó un nuevo gobierno presidido por Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, pero el descontento persistió en una parte de la sociedad. Un grupo de militares, entre los que se encontraba Batista, y algunos sectores democráticos firmaron un manifiesto pidiendo la elaboración de una nueva constituyente que sustituyera la de 1901 (en la cual, entre otras cosas, aparecía reflejada la Enmienda Platt).
Infancia, juventud y llegada al Ejército
Fulgencio nació en Veguita, Banes, Provincia de Holguín, Cuba en el año 1901 y fue bautizado en la iglesia Santa Florentina en Fray Benito, antigua provincia de Oriente. Hijo de Belisario Batista y de Carmela Zaldívar, cubanos que lucharon por la independencia de España. Comenzó a trabajar de una edad temprana. Un hombre autodidacta, asistió a la escuela en turno de noche y se dice que era un lector voraz. Se le consideraba de sangre mulata. Compró un boleto a La Habana y se unió al ejército en 1921.
Llega al poder por primera vez
A la caLda de Machado (1933), participa en varias conspitaciones que culminan en el Movimiento Cívico-Militar del 4 de Septiembre de 1933. Se establece una Junta de Gobierno llamada Pentarquía (tenia 5 miembros, uno de ellos el Dr.Ramón Grau). Formaba parte del Gabinete el revolucionario Dr. Antonio Guiteras Holmes. A propuesta de Sergio Carbó, Batista es nombrado Coronel-Jefe del Ejército. De 1934 a 1940 dirigió con mano dura la represión contra los movimientos comunistas y socialistas de las centrales azucareras. En 1940 se creó finalmente la constituyente en la cual participaron, políticos procedentes de distintos sectores como Carlos Prío Socarrás, Ramón Grau San Martín, Eduardo Chibás, o los comunistas Blas Roca Calderío, y Juan Marinello Vidaurreta.

Presidencia (1940-1944)
Habiendo derrocado el gobierno anterior, obligando a dimitir a Ramón Grau San Martín en 1934; en las elecciones de 1940 Batista se presenta como candidato de la Coalición Socialista-Democrática, y es elegido presidente, inaugurando su mandato el 10 de octubre de 1940. En dicho gobierno llegarían a participar algunos ministros del Partido Socialista Popular (Cuba). El 8 de junio de 1940 se aprobó una nueva constitución, que introdujo en la práctica política cubana un semiparlamentarismo; el presidente era elegido por sufragio universal para un período de cuatro años; además, potenciaba la intervención del Gobierno en la economía e introducía una red de seguridad social. Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se habían deteriorado en 1939, lo que afectó duramente a la industria azucarera, aunque el nuevo tratado firmado (27 de diciembre de 1939) mejoró la situación, al restablecer el sistema de cuotas para esta industria. Durante el primer mandato de Batista, Cuba cooperó en la 2ª Guerra Mundial con los aliados y declaró la guerra a Japón, Alemania e Italia En 1944 se convocan nuevas elecciones y es elegido presidente Ramón Grau San Martín, el mismo a quien Batista había obligado a renunciar cuatro años atrás.
Segundo golpe
Tras ocho años de un gobierno corrupto e ineficiente bajo las presidencias de Ramón Grau San Martín y Carlos Prío Socarrás, Batista era un candidato en las elecciones de 1952. No obstante, como algunas de las encuestas que se celebraron lo tenían en tercer lugar, dio el Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952. El 10 de marzo de 1952, a escaso cuatro meses de las elecciones presidenciales, Batista alegando una serie de razones, que no se justificaban en modo alguno, valiéndose de su liderazgo dentro de las Fuerzas Armadas, y algunos sectores políticos del país, romper el ritmo constitucional dando un cruento golpe de estado, el cual no produjo sangre, y la mayoría de la población ni importancia le dio en ese momento. Batista al declararse presidente, comienzan los graves problemas para Cuba, donde empiezan los asesinatos políticos, y los desmanes por parte del gobierno. En 1954 El dictador Batista convoca a elecciones, las cuales gana ampliamente al retirarse los contrarios, especialmente Grau. En Noviembre de 1958 se llevaron a cabo nuevas lelecciones, resultando ganador Andrés Rivero Agüero, quien no pudo tomar posesión del cargo. El primero de enero de 1959, Batista huye de Cuba ante la revolución encabezada por Fidel Castro. Se puede señalar que durante estos ocho años del gobierno de Batista al frente del gobierno, Cuba en lo económico creció a un acelerado ritmo que la situaba entre los primeros países del mundo, que hizo infinidad de obras publicas. Construyó numerosas infraestructuras, como la autopista Habana-Varadero, un túnel submarino, líneas ferroviarias y el aeropuerto Rancho Boyeros. En en lo que se relaciona a lo político, la falta de honradez administrativa y el hecho de dar un golpe de estado, resultan en un balance negativo entre los gobernantes de la casi naciente República de Cuba.
La revolución cubana y exilio
Su derrocamiento por la revolución cubana fue el 1 de enero de 1959, huyendo del país con una fortuna que cercana a los US$ 100.000.000, exiliándose primero en la República Dominicana, luego en la isla Madeira, Portugal y por último en la España de Francisco Franco hasta su muerte en 1973.
Discurso Final
«Teniendo en cuenta las pérdidas de vidas, los daños materiales a la propiedad y el perjuicio evidente que se viene haciendo a la economía de la República y rogando a Dios que ilumine a los cubanos para poder vivir en paz, resigno mis poderes de Presidente de la República entregándolo a su sustituto constitucional».
« Ruego al pueblo que se mantenga dentro del orden y evite que lo lancen a ser víctima de pasiones que podrían ser desgraciadas a la familia cubana».
Fulgencio Batista Zaldívar, Presidente de la República. La Habana, primero de enero de 1959.

Gustavo Rojas Pinilla

Colombia: Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957)
Nació en Tunja el 12 de marzo de 1900 y murió en Bogotá el 17 de enero de 1975. Militar y estadista boyacense,Presidente de la República entre 1953 y 1957, gobernó con el lema: "Paz, justicia y libertad".
Hijo de Julio Rojas Jiménez y de doña Hermencia Pinilla Suárez, fueron sus hermanos: Julio César, Carlos Arturo, Ana Elvira, María y Margarita María. Pasó sus primeros años en Tunja y Villa de Leiva, y en una propiedad rural en Arcabuco. Hizo sus primeros estudios en Tunja, en el Colegio de las Hermanas de la Presentación,y los secundarios en la Escuela Normal de Varones de Tunja, donde obtuvo el diploma de normalista superior; sus compañeros lo llamaban cariñosamente "Tatayo".
'Esta formación pedagógica fue muy importante en su vida, pues en sus discursos presidenciales y políticos siempre se expresó en forma didáctica, por lo cual sus ideas fueron captadas fácilmente por el pueblo. Entre 1916 y 1917 hizo los estudios complementarios de bachillerato en el Colegio de Boyacá, donde recibió. el diploma de bachiller en ciencias. Gustavo Rojas Pinilla realizó una brillante carrera militar, que inició cuando se vinculó a la Escuela Militar, donde obtuvo el grado de subteniente en 1920.
Sus primeras actividades militares las realizó en el regimiento de artillería Tenerife N°- 2, en Medellín; en 1923 fue trasladado al regimiento de infantería Ayacucho N°9, de Manizales, donde fue ayudante del general Marco Alzate, comandante de la Quinta Brigada y padre del político Gilberto Alzate Avendaño. En la capital caldense fue ascendido a teniente del Ejército. En 1924 pidió permiso para retirarse del servicio activo, con el fin de realizar estudios de Ingeniería Civil en Three State College, en Estados Unidos. Se graduó de ingeniero civil en 1927, y un año después trabajó en la construcción de la carretera Belén-Socha-San Salvador, que se convirtió en la vía de Boyacá a Casanare y Arauca. También participó en la construcción de la carretera Vélez-Chipatá.
En 1932, con motivo del conflicto entre Colombia y Perú, el capitán Gustavo Rojas Pinilla se vinculó de nuevo al ejército colombiano; se le destinó al grupo de artillería Bogotá N°- 1, en Bogotá. A mediados de 1933 fue destinado al puerto de Buenaventura, zona considerada de posible ataque peruano; allí ejerció las funciones de comandante de la Batería de Costa e ingeniero militar de la región. En 1936 fue ingeniero del departamento técnico de la fábrica de municiones del ejército, y como tal fue enviado en misión especial a Alemania, con el fin de obtener la maquinaria necesaria para fabricar las municiones en Bogotá; por esos días ya había sido ascendido a mayor del ejército y se destacaba su interés por la ingeniería militar. A su regreso a Colombia, fue nombrado jefe del departamento técnico de la fábrica de municiones.
En 1942 fue nombrado director de la Escuela de Artillería, y en 1943 fue enviado en misión oficial especial ante el gobierno de Estados Unidos, para la consecución de armas y materiales para las fuerzas militares, dentro del programa norteamericano Lend-lease; este programa era un plan del gobierno de los Estados Unidos para el suministro de armas a los países de América Latina. En 1944 fue subdirector de la Escuela de Guerra, y en 1945 fue nombrado director de la Aeronáutica Civil. Desempeñando esta actividad, realizó el trabajo "Pistas de aterrizaje en Colombia", que le sirvió de tesis para su ascenso a coronel del Ejército. En este estudio Rojas proyectó el Aeropuerto El dorado, cuya construcción realizó durante su mandato presidencial.
A finales de 1946, el coronel Gustavo Rojas Pinilla fue nombrado comandante de la Primera Brigada con sede en Tunja, su ciudad natal. En 1948 fue nombrado comandante de la Tercera Brigada en Cali, donde el coronel Rojas sometió la rebelión ocurrida allí a consecuencia del asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948. Por sus acciones de pacificación en Cali y el Valle del Cauca, Rojas Pinilla recibió honores del Departamento del Valle y del gobierno del presidente Mariano Ospina Pérez. Rojas siempre consideró que su mejor actuación militar había sido la realizada en Cali para calmar los ánimos el 9 de abril de 1948. La violencia política y social recrudeció entre 1948 y 1953 y, en general, en la década de los cincuenta. Se organizaron las guerrillas de los Llanos y numerosos grupos de resistencia en Tolima, Caldas, Valle, Boyacá, Cundinamarca, Santanderes y otras regiones.
La intensidad de la violencia se reflejó en los cambios profundos experimentados por la sociedad colombiana, principalmente en las áreas rurales, aumentando la migración de los campos a las ciudades. Durante la violencia, las instituciones fundamentales se desquiciaron y ocurrieron cambios en las pautas de la tenencia de la tierra; se manifestó la crisis nacional, en una de las etapas más difíciles de la historia contemporánea de Colombia. El año 1949 fue muy importante en la vida de Gustavo Rojas Pinilla, pues fue el de su ascenso al grado de general de la República, el 11 de octubre. El 19 de octubre siguiente, Rojas fue encargado de la Dirección General del Ejército Nacional. Mediante el decreto 3840 del 3 de diciembre de 1949, el presidente Mariano Ospina Pérez lo nombró ministro de Correos y Telégrafos.
El general Gustavo Rojas Pinilla fue delegado de Colombia al supremo comando de las fuerzas militares de las Naciones Unidas de Washington. Investido de esta dignidad, visitó Corea y pasó revista a las tropas de Colombia que combatían contra el comunismo. El batallón Colombia estaba compuesto por mil soldados, de los cuales 131 murieron en enfrentamientos, y hubo 428 heridos, 69 desaparecidos y 28 prisioneros, que fuero canjeados en la paz. A finales de 1952, el presidente de la República encargado, doctor Roberto Urdaneta Arbeláez, nombró al general Gustavo Rojas Pinilla comandante general de las Fuerzas Armadas de Colombia, cargo que ocupó hasta el golpe militar del 13 de junio de 1953. Estos fueron días de intensa violencia en el país, de enfrentamientos entre los grupos liberales y conservadores y de generalización de la crisis nacional.
El 13 de junio de 1953 tuvo lugar el golpe militar contra el gobierno del presidente Laureano Gómez, que llevó a la Presidencia de la República al teniente general Gustavo Rojas Pinilla. Rojas contaba con el apoyo de los ex presidentes Mariano Ospina Pérez y Roberto Urdaneta Arbeláez, y de los políticos Gilberto Alzate Avendaño, Lucio Pabón Núñez y otros que le ofrecieron su respaldo. Contaba, además, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el Directorio Nacional Conservador y representantes de ambos partidos. En la primera alocución presidencial, el nuevo presidente alertó a los colombianos para defender las instituciones y señaló el camino de la "Paz, Justicia y Libertad" para todos los colombianos. El nuevo presidente dijo: "La Patria no puede vivir tranquila mientras tenga hijos con hambre y desnudez"
La Asamblea Nacional Constituyente, que había sido convocada por el presidente Laureano Gómez, expidió un acto legislativo por el cual reafirmó la posición del presidente Gustavo Rojas Pinilla. Según su argumento, el 13 de junio de 1953 había quedado vacante el cargo de presidente de la República y afirmaba: "Que es legítimo el título del actual presidente de la República teniente general Gustavo Rojas Pinilla, quien ejercerá el cargo por el resto del período presidencial en curso". El nuevo gobierno siguió los postulados de paz, justicia y libertad; orden contra la anarquía, la violencia y la crisis moral; y se propuso conseguir la restauración moral y democrática de la República, sumida en grave descomposición. El ex presidente Darío Echandía calificó el golpe militar de Rojas como un "golpe de opinión", debido a la confianza y a la reconciliación que cambiaban la situación general del país, y al vasto y multitudinario respaldo nacional al nuevo presidente.
El presidente Rojas Pinilla manifestó en su programa de gobierno un reformismo social de estilo militar, con el cual buscó consolidar una política eminentemente nacionalista. Se interesó por hacer reformas sociales y por el desarrollo económico, bajo una política de orden. El presidente Rojas adoptó una línea política reformista, en la cual, a la vez que mantenía un estrecha alianza con el Ejército y la Iglesia, estimulaba reformas sociales en beneficio de los sectores de bajos recursos. Este programa se planteó también como un "movimiento cristiano nacionalista" para el progreso social y económico del pueblo colombiano.Su gobierno se preocupó por fortalecer un binomio político en acción: Pueblo - Fuerzas Militares. Según sus ideas, ante el fracaso político-social de los partidos tradicionales, el binomio Pueblo - Fuerzas Militares sería el camino para realizar los cambios urgentes en el país. Así mismo, buscó el fortalecimiento del Estado colombiano basado en la doctrina social de la Iglesia católica y en el ideario del Libertador Simón Bolívar. Consideró que el nacionalismo y el patriotismo debían ser las fuerzas de cohesión del pueblo colombiano, anegado en violencia y crisis nacional. El presidente Rojas consideró necesario fortalecer la justicia y la paz entre los colombianos.
Según sus ideas, sin la justicia social sería muy difícil la paz y mucho más la libertad; no se puede hablar de paz sin justicia social y justa distribución y goce de las riquezas. Así mismo, para el logro de estas metas socio-económicas era indispensable estimular el trabajo y facilitar, por parte del gobierno, la asistencia social, la educación, la orientación técnica y los beneficios de una justa política social que defendiera al trabajador, no sólo como productor de riqueza, sino como elemento humano. Según sus ideas, para garantizar el trabajo era necesario proteger el capital; por ello las relaciones entre capital y trabajo debían mantenerse y desarrollarse lejos de toda hostilidad y dentro del verdadero concepto de Patria.
También era indispensable el fortalecimiento de la educación para las masas colombianas, en un pueblo con mayoría analfabeta. Por ello, Rojas fortaleció la educación popular práctica y tecnológica, la educación rural con nuevas tecnologías agrícolas y la cultura popular. Estimuló los programas de las Escuelas Radiofónicas de Sutatenza y la programación de la televisión educativa, que se inició en Colombia durante su administración. La cultura popular no debía estimularse con medios rudimentarios, sino aprovechando los medios tecnológicos más avanzados: la televisión, la radio, el teatro, la imprenta y todos los medios que llevan a la superación cultural.
El gobierno militar del presidente Gustavo Rojas Pinilla auspició la construcción de numerosas obras, destacando entre ellas las siguientes: la terminación del ferrocarril del Atlántico; la pavimentación de la mayor parte de las carreteras troncales del país; la creación del SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje), el Banco Popular, el Banco Ganadero; la construcción del aeropuerto Eldorado y 18 más; la construcción de acueductos, alcantarillados, avenidas, carreteras y numerosas obras de infraestructura en pueblos de distintas regiones colombianas. Introdujo la televisión en el país, y automatizó la telefonía urbana y rural para el fortalecimiento de las comunicaciones. Durante su administración se terminaron las obras de Acerías Paz de Río y el Hospital Militar. Como buen "maestro", egresado de la Escuela Normal de Varones de Tunja, Rojas Pinilla se propuso la creación de numerosas escuelas, colegios y universidades; creó, organizó y dio especial apoyo a la Universidad Pedagógica ' de Colombia con sede en Tunja, elevando a esta categoría a la antigua Normal Superior Universitaria de Colombia.
En el Departamento de Boyacá, su tierra natal, se preocupó por la ampliación y pavimentación de la carretera Tunja-Bogotá; la electrificación de Boyacá con la instalación de tres unidades en Termo-Paipa; y la construcción de acueductos: Teatinos de Tunja, Sogamoso y Belencito. Fueron también obras suyas: el Palacio Municipal y el Palacio de Justicia de Tunja, la Industria Militar (Indumil) en Sogamoso, la planta de leches de Chiquinquirá, con destino a los niños pobres, la Transmisora de la Independencia y numerosas obras sociales para los damnificados de la violencia. Otras obras de su administración fueron: la terminación de la represa hidroeléctrica de Lebrija, la nueva refinería de Barrancabermeja, la carretera BogotáChía, el Centro Administrativo Nacional (ca,r7), el Club Militar y la construcción del Observatorio Astronómico.
Una de sus preocupaciones fue la amnistía para los alzados en armas, principalmente para los guerrilleros de los Llanos Orientales, Tolima, Antioquia y otros departamentos y territorios nacionales azotados por la violencia. Para afianzar la justicia social con la ayuda a los desposeídos, creó la institución SENDAS (Secretaría Nacional de Asistencia Social), que dirigió su hija María Eugenia Rojas de Moreno. SENDAS auspició los mercados populares, los aguinaldos del niño pobre, los restaurantes escolares, las guarderías infantiles y creó centros de bienestar social en las ciudades y campos. Se preocupó por la vivienda popular, la casa campesina, el seguro campesino y la bolsa de empleos. Se creó la Oficina de Rehabilitación y Socorro para colaborar con los damnificados de la violencia. El gobierno de Rojas Pinilla reconoció los derechos políticos de la mujer; mediante el acto legislativo número 3 de la Asamblea Nacional Constituyente (ANAC), de agosto 25 de 1954, le concedió el voto. El 3 de agosto de 1954 Rojas fue reelegido para el período 1954-1958.
El gobierno militar tuvo que afrontar, entonces, una segunda ola de violencia, que afectó profundamente al país con sus modalidades de venganza, bandidaje y sadismo. Estos hechos se unieron a la oposición ejercida por los grupos políticos del laureanismo y el comunismo. Simultáneamente, las agitaciones estudiantiles del 8 y 9 de junio de 1954, la censura a los periódicos El Tiempo, El Espectador y El Siglo; y otros hechos agudizaron la crisis nacional. Como oposición al gobierno militar surgió el Frente Nacional, interesado en el regreso de la instituciones tradicionales, constitucionales y democráticas. Ante los paros bancarios, las huelgas estudiantiles y los diversos disturbios en el país, el general Rojas Pinilla dejó el mando presidencial el 10 de mayo de 1957 y encargó la Presidencia a una Junta Militar.
Durante los años 1958 y 1959 el gobierno del Frente Nacional le hizo un juicio al gobierno militar. El general Rojas Pinilla se presentó ante el Senado para defenderse de las acusaciones en su contra. Sus defensores fueron Carlos V. Rey, Daniel Valois Arce y Jesús Estrada Monsalve. El veredicto del Congreso Nacional, del 18 de marzo de 1959, fue condenatorio contra el general Rojas; sin embargo, siete años después, el Tribunal Superior de Cundinamarca le devolvió sus derechos políticos, el 20 de diciembre de 1966, y un año después, la Corte Suprema de Justicia confirmó este acto judicial, el 18 de octubre de 1967. El general Rojas Pinilla y sus simpatizantes conformaron un movimiento político llamado Alianza Nacional Popular (ANAPO), que se inició en Duitama el 6 de enero de 1962.
En las elecciones de 1968, la ANAPO logró numerosos escaños en el Congreso Nacional. En las elecciones del 19 de abril de 1970, la ANAPO obtuvo el 39% de la votación general; su contrincante conservador, Misael Pastrana Borrero, alcanzó al 40.6% de los votos. Por ello, ante un posible fraude en las elecciones, se manifestó una alta tensión entre las masas anapistas. Sin embargo, el general no permitió derramamiento de sangre. Del grupo inconforme de los anapistas surgió el movimiento M-19, que consideraba agotadas las vías electorales, por lo que sólo quedaba la vía armada. El 13 de junio de 1971, el general Gustavo Rojas Pinilla y su hija María Eugenia Rojas de Moreno, junto con el grupo dirigente del movimiento político, proclamaron oficialmente la fundación del nuevo partido Alianza Nacional Popular (ANAPO), en Villa de Leiva, ante una de las más grandes concentraciones de masas que se haya registrado en el país. El 21 de abril de 1974, Rojas fue elegido senador de la República; su suplente fue el político boyacense Edmundo Quevedo Forero.
En cuanto a su vida familiar, el general Gustavo Rojas Pinilla estaba casado con la dama antioqueña doña Carola Correa Londoño, y tuvieron tres hijos: Gustavo Emilio, María Eugenia y Carlos. El general Rojas murió de un infarto cardíaco en su finca de Melgar, el 17 de enero de 1975. Su entierro fue en Bogotá, donde estuvo en cámara ardiente en el Capitolio Nacional. Sus ideas políticas (continuadas por su hija María Eugenia, quien ha sido senadora y fue candidata a la Presidencia en 1974; y actualmente por su nieto, el senador Samuel Moreno Rojas) de un socialismo a la colombiana, con la búsqueda de la justicia social y la paz, la ayuda a los menesterosos y desvalidos, la justa distribución de los bienes, la defensa de la autodeterminación de los pueblos, el progreso y el desarrollo, se convirtieron en su mensaje a la posteridad de un país que reclama cambios urgentes para alcanzar la paz y la prosperidad anhelada por todos.

1951

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